Portugal regula el régimen de visitas de la mascota en casos de separación

El nuevo estatuto jurídico de los animales les otorga una protección especial. En casos de divorcio, el juez decidirá el futuro de la mascota, velando por su bienestar, de la misma manera que actuaría con los hijos. ¡Muy buena propuesta! 🙂

Fuente: elespañol.com

Un hombre pasea con sus perros por Lisboa / Reuters

En Portugal hay más mascotas que niños: hay apenas 1.5 millones de jóvenes lusos, pero más de 7 millones de animales domésticos  –un número impresionante para un país con 11 millones de habitantes–. Tal vez debido a su omnipresencia, los animales lusos están cobrando cada vez mayor protagonismo en el ámbito público portugués, tal y como demuestra el nuevo estatuto jurídico de los animales.

Según el nuevo estatuto, los animales dejan de ser cosas y pasan a ser “seres vivos dotados de sensibilidad y autonomía”. Aunque los animales siguen estando sujetos al derecho de propiedad, adquieren un reconocimiento especial que les sitúa entre los objetos y los seres humanos.

“A efectos prácticos se les está dando una protección especial como objetos de derecho”, explica a EL ESPAÑOL Pedro Mota Pinto, profesor de Derecho de la Universidad de Coimbra. “Quien es dueño de una cosa controla su destino absolutamente, hasta el punto de que la puede destruir si le da la gana. Esta ley da a entender que algunos animales merecen amparo especial”.

Según el nuevo estatuto, los dueños de animales tienen la obligación de velar por su bienestar y evitar “infligir dolor, sufrimiento, o cualquier otro maltrato que resulte en el sufrimiento injustificado, abandono o muerte” de la criatura. El jurista Mota Pinto señala que la ley no es aplicable a todos los animales, pues limita su alcance a aquellos que son capaces de sentir y sufrir. “Presumiblemente deja fuera a los insectos, por lo que nadie será procesado por matar a una cucaracha, por ejemplo”.

¿CON QUIÉN SE QUEDA EL PERRO?

Entre las novedades más llamativas de la legislación está el requerimiento de fijar el destino del animal ante las autoridades judiciales cuando sus dueños deciden separarse o divorciarse.

Cristina Rodrigues, jurista y miembro de la comisión política de Personas, Animales y Naturaleza (PAN) –el partido que promovió el estatuto dentro del Parlamento luso–, explica que fue necesario enmarcar esta obligación en un texto judicial debido a las elevadas tasas de abandono animal registradas tras divorcios en Portugal.

“A veces quedan abandonados porque ninguno de los dueños pretende quedarse con la mascota que han tenido en común, pero en otras situaciones es que ambos quieren, pero no llegan a un acuerdo entre los dos”.

“Ahora, de la misma manera que los cónyuges tienen la obligación de identificar sus hijos en común ante el Tribunal, también tienen que señalar si tienen mascotas también. En caso de cualquier tipo de litigio, es el juez quien decide el futuro de los animales tal y como haría con hijos: tomando en cuenta el bienestar del animal”.

Aunque la ley no prevé la posibilidad de imponer el pago la pensión alimenticia de un animal, influirá la capacidad económica de cada dueño en la asignación de la custodia. En principio, al quedar al criterio del juez, también sería factible el establecimiento de un régimen de custodia compartida.

En el caso de divorcios por muto acuerdo, el profesor Mota Pinto revela que la pareja tendrá que presentar un acuerdo sobre la guardia y atribución de los animales ante el Registro Civil. “Al igual que es imposible un divorcio de este tipo sin un acuerdo sobre el destino de los hijos, lo será también sin acuerdo sobre las mascotas; condiciona la separación”.

Detenido el hombre que mendigaba utilizando a su perra en estado grave

Afortunadamente, el animal ya se encuentra en la protectora municipal y este individuo ha sido detenido por maltrato animal. La maldad humana no deja de sorprendernos 😦

Fuente: 20minutos.es

El hombre, de 54 años, se aprovechaba del grave estado de salud de su perra y no le proporcionaba la asistencia veterinaria urgente que necesitaba.

El animal fue entregado a la protectora municipal de animales en estado de desnutrición con una fractura abierta en la pata.

(Imagen de archivo de un perro Yorkshire Terrier)

 

La Policía Nacional detuvo el pasado 15 de mayo a un hombre de 54 años que se habría aprovechado del grave estado de salud de su perra para pedir limosna, obviando al animal una asistencia veterinaria de carácter urgente.

El animal fue entregado a la protectora municipal de animales en estado de desnutrición con una fractura abierta en la pata, que precisó su amputación, según ha informado la Policía Nacional en un comunicado.

En un primer momento el investigado fingió, al parecer, la sustracción de su perra, de raza Yorkshire, a manos de dos mujeres. No obstante, según las pesquisas, las supuestas artífices del hurto eran personas vinculadas a la protectora municipal de animales, quienes se hicieron cargo del can tras serles entregado de manera voluntaria por su dueño.

Según la investigación, el animal, en estado grave de salud, era utilizado por su dueño para pedir limosna en el centro de la capital. Además de no facilitarle asistencia veterinaria protagonizó, al menos, una agresión al perro, según personal de la protectora.

Asimismo, el dueño habría fingido la sustracción del perro justo después de entregarlo de modo voluntario al verse sorprendido, al parecer, golpeando y regañando al can en la vía pública.

El propietario del animal ha sido detenido por su presunta responsabilidad en los delitos de maltrato animal y simulación de delito.

Un estudio científico demuestra que el vínculo entre un perro y su humano es muy similar al de un bebé y su madre

Corroboramos este estudio ¡No podíamos estar más de acuerdo!

Fuente: theobjective.com

Un perro y su instructora en la Exposición de perros de Kennel Club de Westmisnter – (Imagen de Mike Segar para Reuters)

Todo aquel que ha tenido la suerte de convivir con un perro sabe lo fuerte que puede llegar a ser la conexión con el animal. El amor que sentimos por ellos es tan fuerte y tan profundo que puede incluso compararse con el de una madre y su hijo. Para quien no lo haya experimentado puede parecer exagerado o incluso imposible, pero no se trata de una leyenda urbana. Hay estudios científicos que lo respaldan. La clave está, como casi siempre, en la hormonas porque al final el amor eso eso, cuestión de química.

Estudios realizados por científicos del departamento de Ciencia Animal y Biotecnología de laUniversidad Azabu, en Sagamihara, Japón, demuestran que la oxitocina, conocida popularmente como la hormona del amor, es la responsable de que la conexión que se establece entre un perro y su humano sea tan fuerte como la que se crea a nivel biológico entre padres e hijos. Simplificando mucho, el simple contacto visual es suficiente para crear ese amor. Bonito ¿No? El estudio fue publicado hace un tiempo por la revista Science, de la Asociación Estadounidense para el Avance de las Ciencias (AAAS).

Cuando una madre mira a su bebé a los ojos, los niveles de oxitocina del bebé aumentan, lo que hace que el bebé vuelva a mirar a los ojos de su madre y que esta a su vez libere más oxitocina, desencadenando una retroalimentación positiva que, según estudios, crea un fuerte vínculo emocional entre la madre y el niño, lo que contribuye a la supervivencia de la especie. Los investigadores del equipo japonés liderado por Takefumi Kikusui querían averiguar si ocurría lo mismo con los perros. Para ello, llevaron a cabo varios experimentos con 30 perros, 15 hembras y 15 machos, de diferentes razas y edades, y sus dueños, 24 mujeres y 6 hombres.

En uno de los estudios, se recogieron muestras de orina tanto de perros como de humanos y luego se pidió a los propietarios que interactuaran con su animal en una habitación durante 30 minutos. En este tiempo, los propietarios, en su mayoría, se mostraron afectuosos, acariciaron a sus animales y hablaron con ellos. También se miraron a los ojos, algunos durante un par de minutos, otros durante unos segundos. Luego, se les repitieron las pruebas de orina y se analizaron los resultados. Los niveles de oxitocina de ambas especies aumentaron tras el contacto visual prolongado. Cuanto más contacto visual, mayor aumento en los niveles de la hormona en el cerebro. En las parejas que estuvieron más tiempo viéndose a los ojos, los perros, tanto nachos como hembras, tuvieron un aumento de 130% en los niveles de oxitocina. En el caso de los humanos, el aumento fue del 300%, también en ambos sexos. En las parejas que no se vieron mucho a los ojos, no hubo aumento de oxitocina.

El mismo experimento se realizó con lobos domesticados. Pero, a pesar de tener una buena relación con sus humanos, los lobos, a diferencia de los perros, no buscaron el contacto visual y sus niveles de oxitocina no aumentaron. Como explica Kikusui: “Los lobos que tienen una relación muy estrecha con sus criadores no pueden estimular la oxitocina en ellos, posiblemente debido a la falta de contacto visual. El uso de este contacto visual hacia el dueño es diferente entre los perros y los lobos, y esta es la razón por la que los lobos no tienen este tipo de vínculo con los humanos.”

La segunda fase consistió en recoger muestras de orina antes y después de la interacción, pero esta vez con una diferencia importante: Los investigadores rociaron oxitocina en el hocico de algunos perros antes de que interactuaran con los humanos. Las hembras que recibieron la oxitocina pasaron un 150% más de tiempo mirando a los ojos de sus dueños, quienes a su vez tuvieron un aumento de 300% en sus niveles de oxitocina. No se observó, en cambio, ningún efecto en perros machos o en perros que fueron rociados con un aerosol que contenía una solución salina y no oxitocina. Científicos sugieren que el aerosol nasal puede haber afectado sólo a las hembras porque la oxitocina desempeña un papel más importante en la reproducción femenina, siendo clave durante el parto y la lactancia.

Las conclusiones del estudio son claras: “El mismo mecanismo de conexión, basado en el aumento de la oxitocina al mirarse, que fortalece los lazos emocionales entre las madres y sus hijos, ayuda a regular también el vínculo entre los perros y sus dueños.” Esto explica también por qué los perros se han familiarizado con gestos humanos que resultan mucho más difíciles de aprender para otros animales. Es alucinante lo que se puede conseguir con una “simple mirada”, que en realidad, como ha quedado demostrado, de simple no tiene nada.

“Si tu gato tuviera el tamaño de un león, te comería”

Es lo que aseguran los Joubert, expertos mundiales en grandes felinos.  Si convives con gatos, no te pierdas esta interesante entrevista.

Fuente: elpais.com

 

Beverly y Dereck Joubert invitan a ver la similitud entre las mascotas y sus parientes en su último documental.

“Cuando observas a tu gato juguetear con un pobre pajarillo en el jardín o en la terraza estás asistiendo prácticamente al mismo drama de la matanza de un ñu por un león en la sabana africana: solo cambia la escala”. “La única diferencia significativa entre el gato doméstico y los grandes felinos es el tamaño”, afirman Beverly y Dereck Joubert, reconocidos expertos mundiales en los segundos y abanderados de su conservación. No es sin embargo en este caso el tamaño una cuestión baladí, pues, añaden tras una pausa dramática: “Si tu gato tuviera el tamaño de un león, te comería”.

Los Joubert, célebre y mediático matrimonio sudafricano especialistas en estudiar y filmar de manera asombrosamente cercana a los grandes felinos salvajes y muy especialmente a los leones (son ambos exploradores en residencia de National Geographic), han dado un giro en su trabajo para comparar el comportamiento de esos animales con sus primos pequeños, los gatos domésticos. El resultado es un documental extraordinario Conociendo a los felinos (Nat Geo Wild, domingo a las 18 horas) tras cuyo visionado uno nunca volverá a ver de la misma manera al minino de casa.

El documental sigue a un gato doméstico en sus andanzas y merodeos cotidianos con la gracia de que los que lo filman, echando mano de toda su pericia atesorada en 35 años de ir tras leones, leopardos y guepardos en el bush y la sabana de Botsuana y Kenia, son Beverly y Dereck. El gato protagonista del despliegue es Smokey. “No es nuestro, sino de nuestro vecino”, explican los Joubert. “Nosotros no hemos tenido nunca gato, no nos lo podíamos permitir estando todo el tiempo fuera en el campo”. Tampoco han tenido hijos, aunque una vez criaron un leopardo. Asegura la pareja que Smokey, un simpático taby de pelo largo, les ha sorprendido (y cautivado). “Lo hemos seguido y filmado como hacíamos con los leones y los otros grandes felinos, con una salvedad: siempre tenemos la norma de nunca tocar al animal, y esta vez hemos podido hacerlo, ha sido inusual tener relación táctil, y muy emocionante”, apunta Beverly.

El documental muestra a Smokey haciendo todo lo que hacen los gatos que, subrayan las imágenes, es extraordinariamente idéntico a lo que hacen sus primos de Zumosol felinos, como se puede observar en las escenas que se ofrecen en paralelo de estos: cazar, acicalarse, dormir, reñir con los congéneres, marcar territorio, adiestrarse jugando, cortejar. Los Joubert admiten que el gato presenta algunas diferencias con los leones. “Es cierto, los gatos no son sociales como ellos, probablemente el que les es más cercano en ese aspecto es el leopardo”. Y los gatos son los únicos felinos que ronronean de verdad, algo que no se sabe muy bien qué finalidad tiene.

Los Joubert sugieren de una manera muy poética que “en el alma del gato hay un gran felino”. ¿Se ve el gato a sí mismo como un tigre?, les pregunto. “No lo creo”, ríe Dereck, “y menos cuando lo persigue un perro”.

El documental se emite en el marco del Big Cat Month, la programación especial este mes de Nat Geo Wild que quiere advertir de que la mayoría de las especies de grandes felinos se encuentran entre los animales más amenazados del planeta. Los Joubert precisamente han protagonizado campañas para concienciar sobre el riesgo real de quedarnos pronto sin esos maravillosos animales, y crearon en 2009 la asociación Big Cat Iniciative que trabaja por la protección de los grandes felinos y su ecosistema. “El tiempo se ha vuelto precioso en lo que concierne a los grandes felinos”, asegura Dereck Joubert; “se encuentran en una espiral de desaparición tan dramática que si dudamos hoy sobre las acciones a llevar a cabo seremos responsables de su extinción en todo el mundo; hay que actuar ya”. ¿Siguen los leones su caída en picado? “Sí, quedan apenas 20.000 y el número continúa descendiendo, ¡y se los sigue cazando! Estamos perdiendo a los leones. Es muy probable que en 20 años ya no existan en libertad”.

No puedo despedirme de los Joubert sin volverle a agradecer a Dereck que prácticamente me salvara la vida aquel día en el Masai Mara cuando atolondradamente me bajé del todoterreno en el que íbamos para coger una pluma de marabú y un guepardo se arrancó hacia mí a la carrera, que en su caso es mucha. El grito de Dereck y el hecho de que el guepardo prefiriera a una tierna cría de ñu que estaba a unos metros del coche seguramente evitaron una desgracia para el periodismo aquel día. “¿Suelen atacar los guepardos a los seres humanos?, le pregunto. “No, excepto a los redactores españoles imprudentes”, ríe de buena gana.

MAULLANDO POR LOS TIGRES

A Dereck le entusiasma la idea de implicar a los propietarios de gatos en la defensa de los grandes felinos, algo a lo que confía que ayude el documental, que recalca la similitud. “Hay 600 millones de gatos domésticos en el mundo, si sus dueños ayudaran económicamente a salvar a los grandes felinos —leones, tigres, leopardos, jaguares—, de los que hay menos de un millón, sería un gesto decisivo. Así que ¡dejemos a los gatos maullar por los grandes felinos!”. Una iniciativa concreta sería destinar una pequeña parte de cada lata de comida para gatos y de otros productos a los proyectos de conservación de sus primos.

En la actualidad hay 38 especies de felinos en el mundo. Desde el pequeño gato doméstico al tigre de Siberia, que pesa 80 veces más. En el pasado la diversidad era muchísimo mayor: uno no sabe si lamentarlo dado que entre las especies que ya no están con nosotros se cuentan varias variedades de mortíferos tigres dientes de sable y el león de las cavernas, que depredaba con fruición a nuestros antepasados.

Fundación Affinity alerta que nadie rescata a los animales implicados en un accidente

Nos unimos a la campaña, necesitamos un protocolo legal que proteja también a los animales implicados en los accidentes de tráfico.

Las dos entidades han unido fuerzas para reformar el Código Civil y reconocer a los animales como seres vivos con capacidad de sentir

Barcelona, 24 de mayo de 2017.- El actual Código Civil español considera a los animales como “bienes semovientes”, es decir, como si fueran cosas. Esto quiere decir, entre otras cosas, que son susceptibles de apropiación y de libre disposición por parte de sus propietarios. Fundación Affinity y el Observatorio Justicia y Defensa Animal han acordado unir fuerzas para conseguir que los animales sean considerados “seres vivos dotados de sensibilidad” por el Código Civil español.
Esta condición ante la ley, conlleva una serie de perjuicios para los animales que se hacen aún más evidentes en situaciones como los divorcios en los que hay un perro o un gato en el hogar, los embargos de bienes (un perro o un gato puede embargarse según la legislación actual) o incluso en los accidentes de tráfico.
En este último caso, el de los accidentes, si una persona viaja actualmente con su animal de compañía y sufre un accidente, los servicios médicos y policiales se harán cargo naturalmente de la persona accidentada, pero no existen protocolos ni está entre sus responsabilidades asegurar el bienestar del animal. Esto quiere decir que si el propietario no está en disposición de atenderle, nadie más lo hará.
Es el caso de Arantxa. Tras sufrir un aparatoso accidente de tráfico junto a sus dos gatas, Carla y Vita, con las que regresaba a su domicilio tras una visita rutinaria al veterinario, Arantxa tuvo que ser socorrida por los servicios de emergencia. No sabía nada de sus gatas. Aturdida y muy asustada, logró que los servicios médicos le permitieran hacer una llamada a una amiga, quien finalmente se acercó a recoger a Carla y Vita, que afortunadamente no habían sufrido lesiones.
Según afirma Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity, “En un accidente, la indefensión del animal es total. Tenemos que asegurar el rescate de los animales implicados y procurarles atención veterinaria. En este sentido, el cambio del Código Civil para que los animales no sean considerados cosas, es el primer paso, y muy necesario, para seguir avanzando en la protección de los animales”.
Para evidenciar esta problemática, Fundación Affinity ha elaborado un vídeo bajo la campaña #AnimalesNoSonCosas que pretende concienciar sobre una legislación injusta y pedir a la sociedad que se vuelque en la causa y firme la petición para el cambio del Código Civil que ya cuenta con el apoyo de más de 265.000 firmantes.
Un cambio necesario para equiparar la ley Española a la de otros países vecinos En 2009 la Unión Europea realizó una modificación en su Tratado de Funcionamiento para reconocer a los animales como seres sintientes. Antes, otros países europeos ya habían dado el paso para adecuar sus leyes a la situación de los animales en la sociedad. Es el caso de Austria, Alemania o Suiza, que especifican en sus leyes que los animales no son cosas. Más recientemente Francia y Portugal también modernizaron sus legislaciones en esa misma dirección.

Para más información:
www.justiciaydefensaanimal.es
www.fundacion-affinity.org/animalesnosoncosas
LINK A LA PETICIÓN:
www.bit.ly/animalesnosoncosas

Acerca del Observatorio Justicia y Defensa Animal
El Observatorio Justicia y Defensa Animal es una entidad independiente, sin ánimo de lucro, fundada en 2012. Está formado por
profesionales del ámbito jurídico y de la comunicación y sus actuaciones son, entre otras, la promoción del conocimiento del Derecho
Animal, la lucha contra el maltrato animal mediante la interposición de denuncias, las campañas públicas de sensibilización o la
promoción de cambios legislativos para avanzar en el respeto y la defensa de los animales.

Acerca de la Fundación Affinity
La Fundación Affinity es una entidad privada sin ánimo de lucro creada en 1987 por Affinity Petcare, empresa líder en el mercado
español en alimentos preparados para perros y gatos que lleva más de 50 años velando por el cuidado de los animales.
La Fundación tiene como misión investigar y divulgar los beneficios del vínculo entre personas y animales de compañía y llevar a cabo
proyectos de acción social, especialmente en temas de abandono, adopción y Terapias Asistidas por Animales de Compañía.

Los expertos avisan de la sexta gran extinción en la Tierra

¡Qué inquietante noticia! 😦  Os dejamos este interesante post para reflexionar hacia donde nos dirigimos, de manera lenta pero segura, si los humanos no variamos urgentemente nuestra forma de actuar en el planeta.

Fuente: elpais.com

El gran búho gris corre peligro por la intensa actividad maderera en los bosques del hemisferio norte. ONDREJ PROSICKY/SHUTTERSTOCK

En la Tierra hay vida desde hace unos 3.700 millones de años. En este tiempo, conocemos cinco extinciones masivas, episodios dramáticos en los que muchas, o la mayoría, de las formas de vida desaparecieron en un parpadeo geológico. El más reciente de ellos fue la calamidad mundial que se llevó a los dinosaurios y multitud de otras especies, hace unos 66 millones de años.

Cada vez más científicos afirman que nuestro planeta podría experimentar pronto la sexta extinción masiva, esta vez provocada por el impacto cada vez mayor causado por la humanidad. Otros, como el economista danés Bjørn Lomborg, tachan esas opiniones de mal informadas y alarmistas.

Nosotros sostenemos enfáticamente que el jurado ya ha deliberado y el debate ha terminado: la sexta extinción terrestre ya está aquí.

El colapso de la biodiversidad

Las extinciones masivas suponen una catastrófica pérdida de biodiversidad, pero lo que muchos no aprecian es qué significa eso de biodiversidad. Una forma abreviada de hablar de la biodiversidad es simplemente contar especies. Por ejemplo, si una especie se extingue sin ser sustituida por otra, estamos perdiendo biodiversidad.

Pero la biodiversidad no es solo cuestión de especies. Dentro de cada especie hay por lo general cantidades considerables de variación genética, demográfica, conductual y geográfica. Buena parte de esta variación supone adaptaciones a las condiciones medioambientales locales, para aumentar la aptitud biológica de un organismo concreto y de su población.

Y hay también una enorme cantidad de biodiversidad que supone interacciones entre las diferentes especies y su entorno físico. Muchas plantas dependen de animales para la polinización y para la dispersión de las semillas. Las especies que compiten se adaptan unas a otras, al igual que los depredadores y sus presas. Los patógenos y sus huéspedes también interactúan y evolucionan juntos, a veces con notable velocidad, mientras que nuestro sistema digestivo interno alberga billones de microbios útiles, inocuos o perjudiciales.

En consecuencia, los ecosistemas son una mezcolanza de especies diferentes que están continuamente compitiendo, combatiendo, cooperando, ocultándose, engañándose, timándose, robándose y consumiéndose unas a otras en una pasmosa variedad de formas.

Todo esto es, por lo tanto, la biodiversidad, desde los genes hasta los ecosistemas, pasando por todo lo demás.

El moderno espasmo de la extinción

Da igual cómo la midamos. La extinción masiva ya ha llegado. Un estudio efectuado en 2015 en el que uno de nosotros (Ehrlich) participaba como coautor empleó cálculos moderados para calcular la tasa natural o de fondo de extinción de especies en diversos grupos vertebrados. El estudio comparó a continuación estas tasas de fondo con el ritmo de pérdida de especies desde comienzos del siglo XX.

Incluso suponiendo tasas de fondo conservadoramente elevadas, las especies se están extinguiendo con mucha más rapidez que antes. Desde 1900, los reptiles desaparecen 24 veces más rápido, las aves, 34 veces, los mamíferos y los peces, unas 55 veces más rápido, y los anfibios, unas 100 veces más rápido que en el pasado.

Si agrupamos todos los grupos de vertebrados, la tasa media de pérdida de especies es 53 veces más alta que la tasa de fondo.

Filtros de extinción

Para empeorar las cosas, estas extinciones modernas no tienen en cuenta las múltiples pérdidas de especies causadas por los humanos antes de 1900. Se ha calculado, por ejemplo, que los polinesios eliminaron alrededor de 1.800 especies de aves endémicas de las diferentes islas del Pacífico que fueron colonizando a lo largo de los últimos dos milenios.

Y mucho antes, los primeros cazadores recolectores efectuaron extinciones relámpago de especies —en especial megafauna como mastodontes, moas, aves elefante y perezosos de tierra gigantes— en su migración de África a otros continentes.

En Australia, por ejemplo, la llegada de los humanos hace al menos 50.000 añosfue seguida al poco tiempo por la desaparición de enormes lagartos y pitones, canguros depredadores, el “león” marsupial y el Diprotodon, un marsupial del tamaño de un hipopótamo, entre otros.

Es posible que los cambios en el clima hayan contribuido, pero los humanos, con su caza y sus incendios han sido casi con seguridad la sentencia de muerte para muchas de estas especies.

Como resultado de estas extinciones anteriores a 1900, la mayoría de los ecosistemas de todo el mundo atravesaron un filtro de extinción: las especies más vulnerables desaparecieron, dejando atrás otras relativamente más resistentes o menos visibles.

Y lo que estamos viendo ahora es la pérdida de estos supervivientes. La suma de todas las especies llevadas a la extinción por los humanos desde la prehistoria hasta hoy sería mucho mayor de lo que muchos creen.

Perezosos gigantes terrestres como este Megatherium del tamaño de un elefante desaparecieron poco después de la llegada de los humanos al Nuevo Mundo.Perezosos gigantes terrestres como este Megatherium del tamaño de un elefante desaparecieron poco después de la llegada de los humanos al Nuevo Mundo. COPYRIGHT CATMANDO

La desaparición de poblaciones

La sexta gran extinción se manifiesta también de otros modos, en especial en la aniquilación generalizada de millones (miles de millones quizá) de poblaciones de animales y vegetales. Al igual que las especies pueden extinguirse, también lo hacen poblaciones concretas, reduciendo la diversidad genética y las perspectivas de supervivencia a largo plazo de la especie.

Por ejemplo, el rinoceronte bicorne asiático se extendía en otro tiempo por el sureste de Asia e Indochina. Hoy solo sobrevive en diminutas bolsas separadas que comprenden quizá el 3% de su ámbito geográfico original.

Tres cuartas partes de los carnívoros más grandes del mundo, incluidos los grandes felinos, los osos, las nutrias y los lobos, están disminuyendo en número. La mitad de estas especies ha perdido al menos el 50% de su anterior hábitat.

De modo similar, excepto en determinadas zonas salvajes, las poblaciones de grandes árboles longevos están disminuyendo drásticamente.

El Informe Planeta Vivo 2016 de WWF resume las tendencias a largo plazo de más de 14.000 poblaciones de más de 3.700 especies de vertebrados. Su conclusión: solo en las cuatro últimas décadas, el tamaño de las poblaciones observadas de mamíferos, aves, peces, anfibios y reptiles ha disminuido una media del 58% en todo el mundo.

Y a medida que la población de muchas especies cae en picado, sus cruciales funciones ecológicas disminuyen con ella, creando posibles reacciones en cadena capaces de alterar ecosistemas completos.

En consecuencia, las especies en peligro de desaparición pueden dejar de desempeñar su función ecológica mucho antes de extinguirse de hecho.

Pagar la deuda de la extinción

El tigre, en otro tiempo un depredador extendido y dominante, es hoy extremadamente raro en la mayor parte de su antiguo hábitat natural.El tigre, en otro tiempo un depredador extendido y dominante, es hoy extremadamente raro en la mayor parte de su antiguo hábitat natural. COPYRIGHT MATT GIBSON
Todo lo que sabemos sobre biología de la conservación nos dice que las especies cuya población está en caída libre son cada vez más vulnerables a la extinción.

Las extinciones rara vez se producen de manera instantánea, sino que la conspiración de los números en declive, la fragmentación de la población, la endogamia y la variación genética reducida puede conducir a un vórtice de extinción funesto. En este sentido, nuestro planeta está ahora acumulando una gran deuda de extinción que finalmente habrá que pagar.

Y no hablamos solo de perder hermosos animales; la civilización humana depende de la biodiversidad para su existencia misma. Las plantas, los animales y los microorganismos con los que compartimos la Tierra nos aportan servicios de ecosistema vitales, como regular el clima, proporcionar agua limpia, limitar las inundaciones, gestionar ciclos de nutrientes esenciales para la agricultura y la silvicultura, controlar las plagas perjudiciales para los cultivos y portadoras de enfermedades, y proporcionar belleza y beneficios espirituales y de recreo.

El loris lento, un primate primitivo, es un habitante de las junglas intactas del sur de Asia.
El loris lento, un primate primitivo, es un habitante de las junglas intactas del sur de Asia.COPYRIGHT HKHTT HJ
 ¿Nos aproximamos a la destrucción final? Ni mucho menos. Lo que estamos diciendo, sin embargo, es que la vida en la Tierra es en última instancia un juego en el que no hay ganadores ni perdedores. Los humanos no podemos seguir aumentando de número, consumir cada vez más tierra, agua y recursos naturales, y esperar que todo vaya bien.

Limitar el perjudicial cambio climático se ha convertido en un eslogan para luchar contra esos males. Pero las soluciones a la actual crisis de extinción deben ir mucho más allá.

Debemos también ralentizar urgentemente el crecimiento de la población humana, reducir el consumo y la caza excesivos, conservar lo que queda de las zonas vírgenes, ampliar y proteger mejor nuestras reservas naturales, invertir en la conservación de especies en grave peligro de extinción, y votar a líderes que conviertan estas cuestiones en una prioridad.

Sin medidas decisivas, es probable que cortemos ramas vitales del árbol de la vida que podría costar millones de años recuperar.

Los perros entienden lo que les decimos

Por fin un estudio científico respalda lo que ya sabíamos los que tenemos un perro en casa, ¡Nuestro perro nos entiende! 🙂

Fuente: National Geographic

Tardaron meses en entrenar a los perros de este estudio para permanecer completamente inmóviles. Foto: Enikő Kubinyi

Los propietarios de perros no necesitan un estudio científico que demuestre que sus mascotas entienden lo que están diciendo (aunque quienes tienen gatos no están tan seguros).

Nuevos escaneos demuestran que, cuando decimos “¡Buen perro!”, los perros escuchan tanto las palabras como la manera en que las pronunciamos. Es evidente que las palabras y la entonación son importantes para las personas, pero nadie –hasta ahora- sabía si estos dos factores también eran significativos para los perros.

En un estudio publicado en Science, un equipo de científicos encontró que el cerebro canino procesa la información de manera similar al cerebro humano.

“Estoy muy entusiasmado con este hallazgo. Es muy emocionante ver cuán estrecha es la correspondencia entre la actividad cerebral humana y la canina”, declaró Chris Petkov, neurofisiólogo de la Universidad de Newcastle, Reino Unido, quien no participó en el estudio.

Los cerebros perrunos son muy parecidos a los nuestros

Attila Andics, líder del estudio y amante de los perros, empezó a estudiar a los perros para entender cómo es que el cerebro mamífero procesa el lenguaje.

El primer paso no fue fácil: entrenar a los perros para permanecer absolutamente inmóviles en un escáner para imágenes por resonancia magnética funcional (fMRI). Los adiestradores tardaron varios meses para obrar su magia en 13 mascotas reclutadas en Hungría, incluidos seis Border Collies, cuatro Golden Retrievers, un pastor alemán, y un crestado chino.

“La parte más complicada fue hacerlos entender que tenían que estar completamente inmóviles. Una vez que se dieron cuenta de que queríamos absoluta inmovilidad, todo resultó perfecto”, informa Andics, etólogo de la Universidad Eötvös Loránd en Budapest, Hungría.

En 2014, Andics y sus colegas demostraron que los cerebros de los 13 perros respondían a distintas vocalizaciones, como gruñidos, ladridos, gemidos, y gritos, tanto de personas como de otros perros. Y el estudio halló que los sonidos alegres y temerosos activaban áreas cerebrales similares en ambas especies.

Sin embargo, el habla fue distinta. “Nada en la naturaleza es tan complejo como el habla humana”, afirmó Sophie Scott, neurocientífica de University College de Londres, quien no fue parte del nuevo estudio.

Eres un buen perro

De modo que, con el mismo grupo de 13 perros, Andics y sus colegas reprodujeron grabaciones de sus propietarios hablando de cuatro maneras diferentes: una palabra de elogio (como el término húngaro que significa “astuto” o “bien hecho”) en tono de elogio; una palabra neutra en tono neutro; una palabra de elogio en tono neutro; y una palabra neutra en tono de elogio.

Los resultados con neuroimágenes mostraron que el hemisferio cerebral izquierdo de los perros respondía a la palabra, mientras que el hemisferio derecho respondía a la entonación.

No obstante, hicieron falta tanto la palabra como el tono de elogio para activar el centro de recompensa del perro. Dicho de otra manera, tu mascota sabe cuándo la estás elogiando y que además, lo haces en serio.

“Con algunos perros, un elogio bastaría para conseguir que hagan lo que deseas. En este estudio, tratamos a nuestros perros como voluntarios felices que querían complacernos”, agrega Andics.

Así pues, el secreto para el buen comportamiento canino es hacerle saber a tu mascota que, realmente, es un buen perro.