Un perro guía en el Hospital

Es indignante que Consuelo García Serrano, una mujer prácticamente ciega, haya tenido tantos problemas para poder acceder a sitios tan comunes como el supermercado, el autobús o el hospital. ¿El motivo? Ir acompañada de su perro lazarillo.

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Fuente: laverdad.es

Consuelo García Serrano es prácticamente ciega, apenas si distingue formas, por eso lleva un perro lazarillo que es su ángel de la guarda. Sin Koal, un labrador negro de 6 años, no va a ninguna parte. La Ley dice, bajo amenaza de sanción, que un perro guía puede acceder a todos los locales y transportes públicos. A pesar de todo, a Consuelo le han sacado los colores en varios supermercados, en el autobús, en el Perpetuo Socorro y el martes, por última vez, en el Hospital General Universitario. Este último incidente fue, precisamente, la gota que colmó el vaso.

Consuelo García, ayer, junto a su perro Koal, en una habitación del Hospital General. Foto: MANUEL PODIO

Esta invidente, presidenta en Albacete de la Asociación de Ciegos Católicos, ha decidido que no volverá a callarse y que no va a permitir que ni a su perro ni a ella los echen de ningún sitio. Ayer estaba, por fin, junto a la cama de su marido enfermo, en la quinta planta del Hospital General y con su perro, pero llegar hasta ahí con Koal no le resultó nada fácil.

Consuelo llegó a Urgencias con su marido, Jaime Antonio, también ciego, el pasado martes. Recién operado de un trasplante renal, su esposo no se encontraba bien, por lo que los nefrólogos decidieron ingresarlo. El conflicto comenzó cuando Consuelo llegó a la planta quinta, como siempre acompañada de su perro, en busca de la habitación de su marido. Un médico, según su versión, le dijo que, bajo su responsabilidad, no entraba un perro. «Me sentí humillada; no me dejó ni explicarme y yo sin Koal no puedo llegar a ninguna parte», comentaba ayer a este diario.

Consuelo, cansada de que la echen de todas partes, ya que la semana pasada la misma escena se repitió en el Perpetuo Socorro, llamó a la cadena ‘Cope’ y denunció lo que le estaba pasando. Acto seguido, la delegada provincial de Salud y Bienestar Social, Angelina Martínez, le pedía disculpas.

Consuelo pide ahora a las administraciones que informen más y mejor. En su bolso lleva toda la documentación que acredita que un perro lazarillo «puede entrar en todas partes menos en un quirófano». Koal lleva todo los permisos y vacunas y su dueña se encarga, incluso, de limpiarle los dientes. «En mi casa no huele a perro», comentaba ayer mientras explicaba que la higiene con un animal en casa la lleva al extremo.

La situación que vivió Consuelo en el Hospital General fue un malentendido que se resolvió y que, después de la intervención de la delegada, seguramente no se volverá a repetir. Lo que quiere ahora esta invidente es que nadie le vuelva a llamar la atención a un invidente.

La Organización Nacional de Ciegos informa en su web de cómo hay que actuar con un perro guía. Ahí subraya que su control veterinario es «exhaustivo».

2 comentarios en “Un perro guía en el Hospital

  1. hola le aviso q perdi a mi perrita,, la loicalize y el tipo la vendioooo
    soy de zap jalisco si la ven avisenmeee
    porfavorbusquenla aqui es una poiter braco aleman color chocolate tiene 1 año 2 meses de eda, cualquier informacion se lo agradecere

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