Petición: “Retiren la condena de prisión de mis padres por cuidar de nuestras dos perras labrador”

Sara García Rodríguez, una joven granadina hija de Nicolás García e Inmaculada Rodríguez, ha iniciado una petición dirigida a la Audiencia Provincial de Granada para evitar que sus padres ingresen en prisión.

Denunciados por ladrar a todas horas. ¿Seguro?

¿El motivo de la sentencia? Al parecer un vecino afirma que las dos perras de raza Labrador Retriever, Nala y Greta, de la familia García Rodríguez ladran de 18 a 24 horas diarias, por lo que a Nicolás y a Inmaculada se les acusa de un delito de lesiones a su vecino y de delito contra el Medio Ambiente.

La joven explica en su petición que el Seprona afirma en su informe que, en una ocasión, se acercó al domicilio familiar y oyó a los animales ladrar. Sin embargo, en el juicio celebrado posteriormente, éstos negaban haber hablado nunca de delito contra el Medio Ambiente ni tampoco haber hecho mención del ruido en ningún momento, pues no sabían si el sonógrafo funcionaba.

Para desmentir las acusaciones y defenderse de ellas, la familia granadina contrató un Investigador Civil para que grabase detalladamente noche y día en todas las estancias de su domicilio. ¿El resultado? Ni un solo ladrido (afirma la hija de los acusados).

De igual forma, una Etóloga canina evaluó a las perras concluyendo que son aptas para trabajar con ancianos, niños y personas con discapacidad. Y por si fuera poco, un veterinario perito certificó el estado de salud física y mental de los animales.

Desgraciadamente, parece ser que todos los esfuerzos de la familia han sido en vano, pues como fueron ellos quienes pagaron a los especialistas, sus resultados no se consideran válidos.

El conflicto que dura ya cuatro años, ha obligado a los acusados a dejar su casa que aún están pagando, e irse de alquiler, por miedo a que la solicitud del denunciante al Ayuntamiento de sacrificar a las perras finalmente se aprobara.

La joven cuenta como sus padres condenados a 21 meses de prisión cada uno por la presunción de veracidad de los agentes del Seprona, temen que su condena se eleve a 7 años y 4 meses por el recurso que ha presentado el fiscal en el que pide que se mantenga el delito contra el Medio Ambiente.

En el siguiente vídeo se comenta el caso de la familia García Rodríguez:

http://bit.ly/1zenqQf

Si quieres colaborar, firma la petición aquí: http://chn.ge/1w7O2Cg

La despedida de Juez, un perro policía

Más de 30 efectivos de la policía de West Deptford Town de Nueva Jersey (EEUU), homenajearon a Juez, un perro policía de raza pastor alemán que iba a ser sacrificado por su enfermedad terminal.

Juez

El perro de nueve años atravesó el cordón de autoridades policiales en silencio, una ceremonia que se realiza para homenajear a un agente muerto en acción, portando en su boca el objeto que se usaba en sus entrenamientos para soportar sus mordidas y que se había convertido en su juguete favorito.

Los agentes, emocionados, saludaban al can para “mostrarle respeto y agradecerle su servicio a la comunidad” (palabras del sargento Dan Eliasen), pues lo consideraban un miembro valioso del departamento de policía.

En sus siete años de servicio, Juez participó en más de 280 operaciones policiales y ayudó al arresto de 152 delincuentes. Pero lamentablemente la enfermedad de Cushing golpeó fuerte a Juez a mediados del año pasado, haciendo que ni con medicación se frenaran los síntomas. Esta enfermedad genera pérdida de cabello, de masa muscular, letargo y jadeo excesivo, y en noviembre de 2014 los veterinarios detectaros importantes tumores en su hígado… Así que, para evitarle más sufrimiento innecesario, el veterinario decidió dormir al can.

El caso de Juez incentivó la solidaridad colectiva para financiar el tratamiento, consiguiendo 13.000 dólares en un día frente a los 300 dólares anuales que configuran el presupuesto para atender a los perros policías en Nueva Jersey.