Los humanos somos más empáticos con los perros que con los de nuestra propia especie

No nos sorprende lo más mínimo, sin ni siquiera conocer que un estudio científico avala la afirmación. Y es que los sentimientos no entienden de especie 🙂

Fuente: culturainquieta.com

Este comportamiento puede explicarse tomando en consideración que los sujetos visualizan a los perros no como animales, sino como una especie bebés peludos u otros miembros de su propia familia humana, indefensos y necesitados de su protección.

En caso de ser necesario, los perros hacen las veces de herramientas terapéuticas en personas que requieren elaborar un duelo, incrementar herramientas afectivas como la empatía, o simplemente enfrentar el miedo a la soledad. Desgraciadamente poco se sabía sobre los efectos terapéuticos de orden psicoperceptivos que estas mascotas son capaces de brindar a sus dueños, hasta ahora.

De acuerdo un estudio realizado por investigadores de Northeasterns University, en Boston, y publicado en Society & Animal journal, los humanos son capaces de experimentar más empatía por los perros que por otros humanos. Para llegar a esta conclusión, se realizaron análisis en 256 estudiantes en donde se presentaban dos casos: se presentaba el caso tanto de un humano como de un perro siendo golpeados con un bate de baseball por un personaje desconocido. Las víctimas, que podían variar entre un niño de un año, un señor de 30 años, un cachorro o un perro adulto, se encontraban con múltiples daños, una pierna/pata rota y en estado inconsciente.

Como resultado, los estudiantes realizaron un baremo del nivel de empatía en relación de cada una de las víctimas, y mostraron sentirse menos impactados cuando los adultos humanos eran las víctimas y más conmovidos cuando se trataba de bebés, cachorros y perros adultos. Según los investigadores, sólo uno de los estudiantes mostró bajos niveles de empatía cuando las víctimas se trataban de bebés humanos y de perros adultos.

Esta situación puede explicarse tomando en consideración que los sujetos visualizan a los perros no como animales, sino como unos “bebés peludos” u otros miembros de su propia familia humana. Es decir, que el factor de la edad se encuentra presente y de manera significativa en relación a la de la especie: “Encontramos que hay un mayor nivel de empatía por las víctimas que eran niños humanos, cachorros o perros mayores que aquellas víctimas que eran adultos humanos.”

Y este factor es indispensable a la hora de transmitir la empatía hacia otros seres humanos: más allá de tan sólo una cuestión evolutiva, se trata de un método indispensable para la salud mental tanto de un individuo como de una sociedad entera. Pues mientras mayor desarrollo empático y asertivo se genere en sistemas pequeños, como un hogar, una escuela o una colonia, mayor será el funcionamiento a nivel nacional.

 

Un perro salva pájaros en peligro de extinción en Nueva Zelanda

Ajax es un perro muy peculiar, está entrenado para detectar nidos de Loros Kea, una especie autóctona de la isla en grave peligro de extinción.

Fuente: hipertextual.com

Ajax es un border collie especialmente entrenado para “cazar” la posición de los nidos de kea, el único y esquivo loro alpino del mundo y que vive en las escarpadas montañas de Nueva Zelanda.

El morro canoso de Ajax se eleva suavemente hacia el horizonte y mira a Corey, su compañero, con curiosidad. Inmediatamente después comienza a olfatear el suelo y prosigue su camino en busca de un nido de kea. El Nestor notabilis, más conocido en Nueva Zelanda como kea, es un enorme loro endémico del sur de la gigantesca isla. Este pájaro es único por muchísimas razones, pero lo estamos perdiendo, como a muchos otros animales. Por suerte, ahí está Ajax, un border collie especialmente entrenado para detener su desaparición.

Kea, el loro de las montañas

Los kea son especiales en muchos sentidos. Por ejemplo, son el único loro conocido que habita el ambiente alpino. Los loros, incluyendo a la familia Nestoridae, son propios de ambientes más cercanos al bosque o a la selva: cálidos, frondosos y llenos de vida. Pero los kea hacen sus nidos en la roca dura y pelada, entre las verdes muelas montañosas de Nueva Zelanda.

Como otros miembros de los Psittaciformes, son especialmente inteligentes e inquietos. Estos pájaros pueden llegar a medir hasta cuarenta y ocho centímetros y son omnívoros. Aunque normalmente se alimentan de raíces, hojas y frutas. Sin embargo, hubo un tiempo en el que los keas eran cazados por ser un peligro para el ganado. Efectivamente, se han documentado casos en los que estas aves han llegado a matar ovejas. Por esta razón se ofrecía una recompensa por sus cadáveres.

Aunque desde hace tiempo están protegidos, la caza y sus escueto hábitat están llevando a estos animales al borde de la extinción. De los cientos de miles de keas que se estimaban (por las capturas), ahora solo se censan apenas unos pocos miles. Su acercamiento constante a los seres humanos los ha puesto en enorme peligro. El uso de pesticidas, que tenía como objetivo acabar con las plagas de animales que atacan a los keas, está acabando con los loros. El envenenamiento por plomo es una de las principales causas de muerte prematura de los kea, y se produce por el contacto directo con construcciones e instrumentación humana; ya que estos animales, por su natural curiosidad, tienden a comer piezas que les llevarían al envenenamiento.

Los possums de Nueva Zelanda son una especie emblemática. Y también peligrosa. Con setenta millones de individuos, se estima que existen veinte possums por cada habitante del país. Estos animalitos suponen una plaga que pone en peligro, entre otras cosas, la vida de los keas ya que depredan sus huevos y matan a sus polluelos. Por si todo esto fuera poco, las trampas que pretenden proteger sus poblaciones, también suponen un peligro potencial para las aves. Todo esto ha llevado a una situación en la que los keas están desapareciendo rápidamente.

Un border collie al rescate

Pero volvamos con Ajax. Nos contaba su historia National Geographic. Este border collie es un perro especialmente entrenado para “cazar” keas, pero no en el sentido clásico. Ajax no hace daño a ningún ave. Pero sí que usa todos sus sentidos para detectar y conducir a Corey, su instructor y compañero, hasta los nidos de estos animales.

Tal y como cuentan en el hermoso vídeo, Corey entrenó personalmente a Ajax para encontrar los nidos de keas (lo que lo hace el único perro entrenado para tal fin en el mundo, según su dueño). El entrenamiento de Ajax desde que era un cachorro le permite viajar en helicóptero, barcas, cruzar puentes y hacer todo lo que otros perros no se atreverían. Algo de lo que Corey está tremendamente orgulloso.

Y es que hace falta mucho valor para alcanzar los lugares escarpados y esquivos que los keas escogen para vivir. Cuando Ajax encuentra un nido de kea, que puede estar entre los árboles o escondido en un agujero, Ajax avisa a su dueño y se queda apuntando hacia el nido hasta que Corey se acerca a mirar.

El trabajo de Corey Mosen monitorizando los nidos de kea bajo la dirección de la Kea Conservation Trust en los parques nacionales de Kahurangi y Nelson Lakes está siendo crucial para la conservación de esta especie. El perro, acostumbrado al trabajo de Corey, se muestra muy cómodo en compañía de los pájaros. Realizar este trabajo, admite el instructor, sería muchísimo más difícil, casi imposible, si no contara con la nariz y la compañía de Ajax.

#AnimalesNoSonCosas recibe el respaldo del ministro de Justicia Rafael Catalá

Afortunadamente, la propuesta del nuevo estatuto jurídico para los animales se admite a trámite con el respaldo de todos los grupos parlamentarios.

El Congreso de los Diputados ha aprobado hoy la tramitación de la iniciativa   #AnimalesNoSonCosas de la Fundación Affinity y el Observatorio Justicia y Defensa animal
El ministro de Justicia ha recibido a las entidades que han promovido un nuevo estatuto jurídico para los animales en España

El Congreso de los Diputados ha admitido a trámite, con apoyo unánime de todos los grupos parlamentarios, una proposición de ley para cambiar el régimen jurídico de los animales para que dejen de ser considerados como cosas.

Tras el avance que la iniciativa vivió ayer en sesión plenaria, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha querido reunirse con las entidades que han promovido este cambio en el régimen jurídico de los animales de compañía en España, la Fundación Affinity y el Observatorio Defensa y Justicia Animal para dar su respaldo a la iniciativa y reconocer el trabajo realizado por ambas entidades que han participado tanto en el proceso como en la elaboración del texto.

“Estamos muy satisfechos de que hoy se haya logrado un consenso entre todos y cada uno de los grupos parlamentarios en favor de los animales, y que la nueva ley aporte más derechos y respeto hacia ellos”, afirma Isabel Buil, directora de Fundación Affinity.

“Una vez se apruebe el cambio del Código Civil, en los litigios con animales involucrados, la justicia deberá tener en cuenta el propio interés del animal” señala Núria Menéndez de Llano, directora del Observatorio Justicia y Defensa Animal.

Ambas entidades llevan trabajando desde inicios de año con el compromiso de conseguir hitos tanto en la vía política como movilizando socialmente a la ciudadanía a través de movilidad social, que cuenta con el respaldo de 347.573 firmas en la petición que actualmente está abierta en la plataforma Change.org.

En 2009 la Unión Europea realizó una modificación en su Tratado de Funcionamiento para reconocer a los animales como seres sintientes. Antes, otros países europeos ya habían dado el paso para adecuar sus leyes a la situación de los animales en la sociedad. Es el caso de Austria, Alemania o Suiza, que especifican en sus leyes que los animales no son cosas. Más  recientemente Francia y Portugal también han modernizado sus legislaciones en esta misma dirección.