Manifestaciones “No A la Caza”  Más de 40 ciudades salen a la calle para pedir la protección de los perros usados en caza

Un año más, la Plataforma NAC convoca el próximo domingo 6 de febrero manifestaciones en toda España para pedir, entre otras cuestiones, que no se excluya a los perros de caza en la nueva Ley de Bienestar Animal.

Fuente: Plataforma NAC

Más de 40 ciudades salen a la calle para pedir la protección de los perros usados en caza y el final de esta actividad
· El domingo 6 de febrero se celebra la onceava convocatoria de NAC, la plataforma compuesta por más de 200 asociaciones que reclaman el fin de la caza y la explotación de perros con este fin. 
· Las manifestaciones de este año se centran en exigir la entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal prometida por el Gobierno y que los perros usados en la caza no sean excluidos de la protección de la Ley.
· Con el fin de la temporada de caza, es cuando las protectoras registran más abandonos de perros como los galgos o los podencos por parte de los cazadores y los animales salvajes masacrados se cuentan por millones.
La Plataforma NAC -compuesta por más de 200 organizaciones- convoca por onceava ocasión una manifestación coincidiendo con el fin de la temporada de caza para denunciar el uso que se hace de los perros y exigir el fin de esta actividad. Una convocatoria que llegará a más de 40 ciudades en España y a tres en fuera de nuestras fronteras, donde se mostrará el creciente rechazo de la sociedad a la caza, que cada año acumula más víctimas mortales, tanto de animales salvajes, como de perros como de personas. Los accidentes con personas vinculadas o no a las cacerías, la situación en la que viven los perros para uso cinegético, los miles de animales masacrados por un supuesto deporte y la incompatibilidad de esta actividad con otras en el campo como el senderismo o el ciclismo son solo algunos de los argumentos que animalistas, ecologistas y personas del ámbito civil muestran para pedir el fin de la caza.
 
Este año, además, con el horizonte de la prometida Ley de Bienestar Animal, que pretende blindar los derechos más mínimos de los animales domésticos: derechos a la vida, a mantener sus condiciones vitales dignas y a no ser considerados objetosUnos mínimos que desde el sector cinegético se niegan a cumplir y presionan para que los perros usados en la caza sean excluidos de esta consideración. “Pedimos la prohibición de la caza con perros y que se apruebe con extrema urgencia la Ley de bienestar animal para que por fin todos los perros tengan sus derechos y protección, para que la ley impida la cría masiva, el abandono, la venta y explotación salvaje de estos animales y en particular los perros de caza”, explica David Rubio, portavoz de NAC. “Una ley -continúa- necesaria y ansiada por la mayoría de la sociedad española que cada vez más está en contra del maltrato animal”.
Un reciente estudio de la Fundación BBVA visibiliza que la mayoría de los españoles y españolas (nueve de cada diez encuestados) cree que los animales sienten dolor, sienten miedo y tienen emociones similares a la de los humanos. Algo que evidencia un amplio respaldo en dejar de considerar ‘cosas’ a los animales y que muestra, además, un amplio rechazo a la caza deportiva (con una media de 1,7 de apoyo sobre diez).
Febrero, el peor mes para los perros
Febrero es un mes especialmente crítico y señalado por coincidir con el fin de la temporada de caza con galgo. Según las protectoras, alrededor de 50.000 galgos son ‘descartados’ cada año. A esta cifra habría que añadir otras razas utilizadas también para la caza como los podencos, setters, pointers, etc. Según la Fundación Affinity, en 2019 se rescataron por las protectoras 183.100 perros, siendo el 70% de ellos perros de caza según las propias protectoras. En total, más de 128.000 perros procedentes de caza son abandonados cada año.
 
Las razones para su descarte son muchas: por no ser ‘válidos’, ser lentos, cachorros indeseados, por no tener las cualidades requeridas, ser viejos o simplemente por no ‘servir’ para cazar. Para evitar esta situación de sufrimiento, la plataforma NAC reivindica la creación de una ley estatal de protección animal que proteja a esos animales actualmente desprotegidos por ser considerados animales de trabajo, meras herramientas sin derechos ni protección.
 
Por todo ello, NAC convoca manifestaciones el próximo 6 de febrero en más de 40 ciudades españolas (puede consultarse el listado actualizado en la web) y que suma apoyos internacionales en Colonia (Alemania), Bolonia (Italia) y en Perpiñán (Francia). En esta edición, la autoría del cartel es firmada por el artista animalista Luiso García y contará con la presencia en la manifestación de Madrid de la periodista Ruth Toledano y el comisario de arte y escritor Rafael Doctor, que leerán un escrito.
 
Sobre NAC
 
La Plataforma NAC (No a la caza) es la unión de más de 200 protectoras, asociaciones y partidos políticos unidos para pedir el fin de esta actividad. A la convocatoria de este año ya se han unido 39 ciudades Españolas y 3 extranjeras aunque se espera que se sumen más. El objetivo será visibilizar y denunciar las negativas consecuencias de la caza como el maltrato que conlleva para los galgos, podencos y otras razas de perros.
 
Desde NAC, se lucha contra la caza en todas sus modalidades y tenemos el objetivo inmediato acabar con la caza con galgos y otras razas. Para ello, organizamos desde 2011 una manifestación cada febrero que ya ha alcanzado una escala internacional. Además, llevamos a cabo y colaboramos en todo tipo de eventos enfocados a la sensibilización ciudadana sobre todo tipo de explotación y maltrato animal en su sentido más amplio. Somos una asociación apartidista, aconfesional y antiespecista sin ánimo de lucro.

Jane Goodall se implica en la polémica de las macrogranjas en España

Llevamos semanas hablando de macrogranjas por los comentarios del ministro de consumo español, Alberto Garzón, en una entrevista en el diario británico The Guardian.

Jane Goodall, la respetable primatóloga, no solo se suma a la polémica, además invita a España a liderar, nada más y nada menos, que la prohibición de este tipo de ganadería. 🙌

No te pierdas su mensaje ⬇️⬇️⬇️

Fuente: eldiario.es

La etóloga pionera en el estudio de los chimpancés salvajes, Jane Goodall, ha entrado en la polémica que hay actualmente en España sobre las macrogranjas tras las diversas interpretaciones de unas palabras del ministro de Consumo, Alberto Garzón, en el diario británico The Guardian. «He leído que hay un debate en España, como de hecho en muchos países del mundo, sobre el impacto de la ganadería intensiva sobre el medio ambiente, la biodiversidad y el cambio climático», dice la Mensajera de la paz de la ONU y Premio Príncipe de Asturias, que asegura que cuando conoció por primera vez algunos datos sobre ganadería industrial se quedó en «shock»: «Yo había crecido en un mundo donde los animales de granja pastaban, retozaban o cacareaban afuera. Entonces miré la carne que había en mi plato y pensé ‘esto representa el Miedo, el Dolor y la Muerte de cada animal’. Así me hice vegetariana y, tras enterarme del cruel confinamiento de las vacas lecheras y las gallinas ponedoras, ahora soy mayoritariamente vegana».

Por eso ahora celebra que cada vez haya más «científicos, asociaciones, ciudadanos y políticos responsables que advierten sobre los peligros de este tipo de ganadería» y lanza un órdago a España: «Quizá España podría asumir un papel de liderazgo en la prohibición de las granjas industriales y crear campañas para educar a toda la ciudadanía para que comprendan su impacto negativo en el medio ambiente, la salud humana, la economía y el bienestar de miles de millones de animales sensibles, cada uno de los cuales es un individuo con una personalidad y sentimientos similares a los de nuestras mascotas, nuestros queridos perros y gatos«.

Jane Goodall con Pola, un pequeño chimpancé de 14 meses al que adoptó simbolicamente en el zoo de Budapest (Hungría) el 20/12/2004
(AP Photo / Bela Szandelszky)

Goodall ha compartido estas reflexiones explicando también qué implica la ganadería industrial. En primer lugar, habla de las amenazas al medio ambiente. «Los miles de millones de animales de las granjas industriales deben ser alimentados. Grandes extensiones se deforestan para cultivar cereales para pienso, una enorme cantidad de combustibles fósiles se utiliza para transportar el grano a los animales, los animales al matadero, y la carne a la mesa, lo que contribuye a mayores emisiones de C02. Se necesita mucha agua para transformar la proteína vegetal en animal. Los animales producen grandes cantidades de metano, un gas de efecto invernadero, durante la digestión. El uso de pesticidas químicos, herbicidas y fertilizantes artificiales en las tierras de cultivo tiene un efecto adverso grave sobre la biodiversidad. Los purines animales almacenados en balsas a cielo abierto emiten gases nocivos, incluido el amoníaco, y hay vertidos que contaminan la tierra y el agua. De hecho, este sigue siendo un problema importante en España, uno de los principales productores de carne de cerdo del mundo».

La experta habla también a las amenazas a la salud humana. «Nuestra falta de respeto hacia los animales ha llevado también al tráfico de fauna salvaje: los animales se venden y confinan a menudo en condiciones antihigiénicas en los mercados de vida silvestre donde un patógeno puede saltar de un animal a un humano; si se une a una célula del cuerpo humano, puede producirse una nueva enfermedad zoonótica. Es casi seguro que la Covid-19 comenzó en un mercado de vida silvestre chino. Pero muchas enfermedades zoonóticas también se originan en granjas industriales donde se hacinan los animales», asegura.

Por otro lado, » las grandes granjas industriales desplazan a las pequeñas granjas que realizan ganadería extensiva, y debido a que gran parte de las empresas están automatizadas y las empresas compiten para producir alimentos baratos utilizando pocos trabajadores mal pagados». Y, por último, se refiere también al bienestar de los animales: «El Parlamento español acaba de aprobar una ley que reconoce que los animales domésticos como perros o gatos son seres sintientes, pero esto es cierto también para otros animales, como cerdos, vacas o aves explotadas, o toros todavía torturados en ciertos “espectáculos” tradicionales. La magnitud de su sufrimiento es casi inimaginable… miles de millones de animales incapaces de expresar su comportamiento natural o de escapar del cruel destino que se les impone».

«El momento de actuar es ahora», concluye Goodall.