¡Atención DogLovers! Si quieres mostrarle amor a tu perro, mejor una caricia que un beso

Algunas bacterias de la boca de los perros son zoonóticas, es decir, pueden causar graves enfermedades a los humanos. Si no quieres correr riesgos  con tu perro, evita besos y lametazos ¡Mejor caricias y achuchones! 🙂

Fuente: nytimes.com

Parece bastante inofensivo. Tu perro y tú están nariz contra nariz y le hablas mientras te da lengüetazos en la boca y mejillas, o llegas a casa del trabajo y le das un beso a tu perro para saludarlo.

Tal vez te parezca la máxima muestra de afecto pero, tratándose de esos besos, los expertos advierten: cuidado con el perro.

¿Por qué es dañino?

Neilanjan Nandi, profesor asistente de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Drexel en Filadelfia, explicó en un correo electrónico que la mayoría de las bocas de los animales son hogar de “un enorme microbioma oral de bacterias, virus y levadura”.

Nandi afirma que la saliva del perro tiene proteínas que pueden ayudarle a limpiar o sanar sus heridas, pero en un párrafo titulado “Por qué no besarte con tu perro”, escribió: “Hay algunos organismos que solo se encuentran en los perros y que nosotros sencillamente no estamos hechos para tolerar ni combatir”.

Ciertas bacterias en las bocas de los perros son zoonóticas, lo que quiere decir que los animales pueden transmitirlas a los humanos y causarles enfermedades.

Algunas de las bacterias zoonóticas comunes incluyen clostridium, E. coli, salmonela y campylobacter, que pueden ocasionar enfermedades gastrointestinales graves en los humanos, comentó Leni K. Kaplan, ponente del servicio de práctica comunitaria en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell.

¿Entonces nunca debo permitir que mi perro me lama?

No del todo.

“Cuando la saliva de los perros toca la piel humana intacta, en especial en una persona sana, es muy poco probable que cause problemas, ya que habrá muy poca absorción a través de la piel”, contestó Kaplan mediante un correo electrónico.

Sin embargo, la saliva y los patógenos de los perros se pueden absorber más fácilmente a través de las membranas mucosas de la nariz, la boca y los ojos de una persona. Si bien es raro que se transmitan enfermedades de esta forma, Kaplan manifestó que era mejor evitar que los perros laman esas partes del rostro.

John Oxford, profesor de virología en la Universidad Reina María de Londres y experto en microbiología, dijo que nunca permitiría que un perro le lamiera el rostro, informó The Hippocratic Post.

“No solo se trata de lo que hay en la saliva” explicó. “Los perros pasan la mitad de su vida poniendo la nariz en lugares muy desagradables o acercándose a oler excrementos de perros, por lo que sus hocicos están llenos de bacterias, virus y gérmenes de todo tipo”.

¿Qué otras enfermedades pueden transmitir?

En una práctica llamada coprofagia, en la que el animal ingiere heces o lame el ano de otro perro, se pueden transmitir otras infecciones, como anquilostomas y ascárides, agregó Nandi.

Joe Kinnarney, el expresidente más reciente de la Asociación Médica Veterinaria de Estados Unidos, declaró en una entrevista que un estudio calculaba que un cachorro podía tener entre 20 y 30 millones de huevos de ascárides en su tracto intestinal en una semana. Relató que el hijo de un paciente que vio en consulta en Greensboro, Carolina del Norte, casi perdió un ojo a causa de una infección de ascárides.

Es concebible que un perro con materia fecal en la boca pueda transmitir un parásito intestinal a un humano a través de la lengua, pero es poco probable, comentó en un correo electrónico Sarah Proctor, profesora clínica asistente y directora del programa de tecnología veterinaria en la Universidad de New Hampshire.

Lo que sucede más comúnmente es que se contraigan parásitos al ingerir tierra contaminada, del jardín de la casa, por ejemplo, donde los perros han depositado sus heces.

Incluso el presidente Obama habló sobre el tema en una entrevista con la revista Wired que se publicó en agosto: “Sigo sin dejar que Sunny y Bo me laman porque cuando los paseo por el jardín lateral veo algunas de las cosas que levantan y mastican y no, amigo, no quiero eso”, dijo Obama entre risas.

¿Hay algún otro peligro?

Proctor dice que la gente debería ser consciente de que no todos los perros quieren besos o abrazos.

“La mayoría de la gente no se percata del sutil lenguaje corporal del perro mediante el cual muestra miedo, estrés o agresión”, escribió. “Poner el rostro frente a la cara del perro y besarlo podría llevar a una mordida en la cara si no se tiene cuidado”.

¿Y qué hay de los gatos?

Los gatos no comen heces y, por ende, es poco probable que los humanos se infecten con sus parásitos, afirma la página web petMD.

Las bocas de los gatos tienen Pasteurella, que puede ocasionar infecciones en la piel y los ganglios linfáticos, así como Bartonella henselae, una bacteria que puede provocar graves infecciones en la piel y en los ganglios linfáticos que se conoce como la fiebre por arañazos de gato, según el mismo sitio.

La mayoría de esas infecciones provienen de mordeduras o arañazos.

¿Qué precauciones debo tomar?

Los expertos recomiendan:

• Asegúrate de que tu mascota esté al día con sus vacunas.
• Hay que desparasitar a las mascotas recién adquiridas.
• Mantén a tus mascotas lejos de las heces de otros animales.
• Lávate las manos con regularidad con agua y jabón. Aquí te mostramos cómo hacerlo bien.

Arden Moore, quien conduce “Oh Behave”, un podcast en Pet Life Radio, dijo en un correo electrónico que aceptaba los besos ocasionales de sus cinco perros y un gato, y que besaba la cabeza de sus perros en agradecimiento.

“A los perros, como a la gente, les encanta la atención y el cariño”, comentó. “Siempre y cuando yo esté sana y mis perros también, tomaré este ‘riesgo’ y aceptaré sus besos”.

Monkey, el gato más inteligente del mundo (cuando debe buscar comida)

Gatos inteligentes

Atención a Monkey, candidato a gato más avispado de la historia. Para alimentarse, lejos de recibir comida en un bol, se lo tiene que trabajar y de qué manera. Su responsable humano ha decidido estimular sus sentidos mediante un juego de escondite, que el felino debe resolver para poder ganarse el pan.

Consiste en esconder pelotitas de juego por toda la casa, para que el animal las encuentre y las vaya a depositar en un ingenioso comedero automático. Cuando acaba el juego, este último dispensa bolitas de pienso.

Todo empezó cuando Ben Millam se planteó lo siguiente: ¿por qué son tan insistentes los gatos a la hora de explorar las mismas áreas una y otra vez? La respuesta es doble: por un lado porque quieren conocer y establecer con total seguridad su territorio; pero también porque practican una caza móvil, que consiste en rondar las mismas zonas para poner nerviosa a una presa potencial, e inducir así a su error. Millam pensó en qué podía ocurrir si su gato conseguía encontrar efectivamente a sus presas: seguro que su experiencia como animal doméstico mejoraría al sentirse más realizado.

La primera idea pasó por esconderle boles de pienso por la casa, pero… ¿y si no los encontraba? Peste, comida pasada, hormigas… demasiado lío, así que optó por una manera para hacer que encontrara algo no comestible que, sin embargo, le llevara a algo comestible.

Mediante el método del clicker, entrenó a Monkey para que mostrara un gran interés por las pelotitas de juego; luego, le hizo descubrir los “lugares de destino”, en los que en un futuro debería depositarlas; y para conseguir que cogiera una pelota y la dejara en el sitio correcto, usó una combinación entre clicker y estímulos positivos.

El resultado lo tenéis en este increíble vídeo. Y es que los gatos son seres sumamente inteligentes…

Esta perrita estaba aterrorizada… hasta que fue acariciada por primera vez

Clarabelle, antes de su rescate

El vídeo que sigue vuelve a demostrar la importancia de seguir luchando por los derechos animales, y no bajar nunca la guardia en lo que al rescate y adopción se refiere.

A saber por lo que tuvo que pasar Clarabellle, una Golden Retriever abandonada a su suerte y condenada a vivir en medio del mundanal ruido, asustándose y desconfiando de todo y de todos. De hecho, pasaron varios días desde que algún alma caritativa alertara del caso a la asociación Hope for Paws, hasta que ésta diera finalmente con la timorata perrita.

La encontraron vagando por una estación de trenes, aterrorizada por los ruidos y las grandes maquinarias. Su primera reacción fue escaparse y buscar un escondite de imposible acceso para el ser humano. Los miembros de la asociación tuvieron que sudar la gota gorda para hacerla salir y en el vídeo que recoge su “captura”, varias escenas son de lo más aprensivas: el terror se palpa, la pobre perrita ni siquiera quiere mirar lo que está ocurriendo… hasta que uno de sus rescatistas consigue acercarse a ella.

En el momento en que Clarabelle recibe una caricia por primera vez en su vida, la cosa cambia. No os lo perdáis:

Keller, el perro ciego que juega al “frío frío, caliente caliente”

kellar

La red en general, y YouTube en particular, están llenos de animales con algún problema físico que, pese a ello, viven una vida feliz. Vídeos e historias que nos enternecen, emocionan, o incluso divierten, mientras nos dan importantes lecciones de superación.

Hoy vamos a descubrir a Kellar, un perrito que nació ciego y que ha aprendido a jugar a la pelota como un verdadero profesional: atiende a las pistas “caliente” y “frío” que le indica su dueña perfectamente, y por lo visto está empezando a dominar tanto el “más caliente” como el “te lo has pasado”, ¡así como “derecha” e “izquierda”!

Claro, por aquí somos de pensar que mucho tendrá que ver el propio olfato del animal, pero no deja de sorprendernos la habilidad con la que encuentra la pelota y se la devuelve a su mamá humana una y otra vez, pasándoselo pipa y… sí, atendiendo a sus pistas.

El salto del oso – No te pierdas el vídeo que está revolucionando YouTube

bruiser, el oso piscinero

La escena tiene lugar en Single Vision, un santuario de animales de Melrose, EEUU. Aquí tienen varios inquilinos, algunos son osos pardos, y entre ellos está Bruiser. Desde el pasado 18 de junio, este simpático gigantón se ha convertido en una estrella internacional al inventar un nuevo deporte acuático: ¡el salto del oso!

Atención al vídeo, que lo ha petado en YouTube, en el que se puede ver al animal pasándoselo pipa en una piscina…

No es la primera vez que se da un chapuzón, puesto que Bruiser ya había aparecido por la red con anterioridad, tomando clases de surf. Ver para creer:

Conoce a Luhu: la gata más triste de Internet

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Ay, pobre, lo mucho que habrá sufrido para que se la considere la más triste de la red… Eso pensáis, ¿verdad? ¡Nada más lejos de la realidad! Luhu es una gatita que, junto a sus hermanos (otros dos felinos, también atigrados, fruto de la misma camada), vive una vida de lo más feliz gracias a su responsable humana, una Maggie Liu que no ha dudado en abrir una cuenta en Instagram para que la gente vea la curiosa expresión melancólica de su mascota.

No le pasa nada raro, es una juguetona y cariñosa. Sólo… su expresión facial denota una tristeza infinita. ¡Imposible no decir un “aaaaaw” a cada foto que publica Maggie. Haced la prueba:

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…Bueno… vale… te daré la patita…

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¿Que pose… y que sonría? Uf…

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¿De verdad te vas a ir a trabajar?

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No se me da bien jugar al escondite

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Divertidísima foto de familia… o casi

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Ois, no voy a ser capaz de subir…

Nueva definición de felicidad: llevarse como el perro… ¡y el pájaro!

No sabemos si será por aquello de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, o si simplemente, el reino animal sigue empeñado en demostrarnos una y otra vez que no entiende de especies ni razas. El amor es infinito, la complicidad entre un ser vivo y otro universal, y el resultado de toda esa química no deja de sorprendernos.

El caso de los protagonistas de este vídeo nos ha sorprendido muy especialmente. Se trata de un cachorrito juguetón como pocos… y su gran amigo ¡un pájaro!

La historia es la siguiente: hace algún tiempo, en Australia, este perrito jugueteaba a sus anchas por el jardín de su casa, cuando hizo acto de presencia una urraca sin intención alguna de largarse. Al contrario, tenía ganas de fiesta, y prueba de ello es que desde el primer minuto se puso a jugar con el can, haciendo uso incluso de su mismo lenguaje corporal.

No se asustó ni con la presencia de humanos, y a partir de ahí, fue apareciendo de vez en cuando para volver a echarse unas carreras con su nuevo mejor amigo.

Una historia increíble de amistad y sinceridad, que es todo un hito en youtube: