Un cazador abate a tiros a una osa en el Pirineo aragonés

Otro oso muerto por los tiros de un cazador ¡Indignante!

Se hace imperativo un acuerdo urgente para proteger a la escasa comunidad de plantígrados en España.

Fuente: lavanguardia.es

La batida se suspendió de inmediato y la Guardia Civil, que interrogó al autor de los tiros, investiga el caso

La osa Sarousse, de 21 años, fue liberada en Francia en el 2006 y había fijado su residencia en la Ribagorza (GOBIERNO DE ARAGÓN)

Jesús, así se llama el cazador que abatió el domingo la vieja osa Sarousse en la Ribagorza oscense, aún no se ha recuperado del susto.

“Era la osa o era yo”, afirma en declaraciones a La Vanguardia . Todo transcurrió en segundos. El animal se levantó primero sobre sus dos patas traseras, giró la cabeza, fijo los ojos en Jesús y arrancó a gran velocidad tras ponerse otra vez a cuatro patas en dirección al cazador. Cuando estaba a solo una docena de metros de Jesús, el cazador vació el cargador de su arma. Tres disparosy Sarousse cayó muerta a menos de diez metros de donde estaba plantado, inmóvil, el hombre.

Jesús, de 63 años, vive en un pequeño pueblo del Valle de Bardaji, en la falda del macizo del Turbón. El pasado domingo salió a cazar, como hace habitualmente, con su cuadrilla. La batida se montó en una zona que este hombre se conoce como la palma de su mano. Jamás se habían topado con un oso en ese paraje, aunque sí sabían que Sarousse suele moverse por esas montañas.

La jornada de caza estaba a punto de llegar a su fin, cuenta Jesús. El estaba en un punto de espera, una pista que hace las veces de corredor por el que suelen pasar los jabalíes si los encargados de acosar en las batidas con gritos y ruido a esos animales consiguen sacarlos de sus escondites para llevarlos hasta el punto en el que aguardan los tiradores. Pero esta vez no llegó a esa pista forestal la pieza esperada por Jesús. “Estaba ahí parado, cuando la osa pasó por una senda, a mi derecha. Me quedé muy quieto y en ningún momento grité”, asegura . “Tampoco le corté la dirección que llevaba”, continúa. Hizo, según su versión, todo lo que hay que hacer –lo que dice el manual– cuando uno se topa cara a cara con un oso.

Por un momento pensó que no iba a tener ningún problema y hasta estaba contento por ese avistamiento de un plantígrado. ¡El primero de mi vida¡”, exclama. La osa parecía alejarse. La seguía un perro, que hacía ya rato la estaría acosando. Y de repente todo se precipitó. “El animal se puso en pie sobre sus dos patas traseras, giró la cabeza y me miró. Estaría a unos sesenta metros. Dejó la senda y bajó a la pista. Se puso otra vez a cuatro patas, cambió inesperadamente de dirección y arrancó a gran velocidad hacia mí”, añade Jesús. El temple del cazador, dicen los que lo conocen, le habría salvado la vida. “Todo pasó en segundos; cuando tenía a la osa a una docena de metros, disparé. Vacié el cargador, tres tiros. ¿Escapar de ahí?, imposible. Era la osa o era yo”, insiste. El animal cayó muerto a menos de diez metros de Jesús.

Este cazador no se atrevió a acercarse hasta el animal, una vez abatido. “Me fui en dirección contraria, para encontrarme con algún compañero”, revela. Cuando volvió a ese lugar con otros cazadores confirmaron que las tres balas disparadas impactaron en el pecho de Sarousse. “Llamamos inmediatamente a la Guardia Civil para contar lo que había ocurrido”, sigue narrando Jesús. Una patrulla del Seprona se desplazó hasta ese punto y tras confirmar la muerte de la osa, Jesús y los agentes se desplazaron hasta el cuartel de la Guardia Civil de Graus, donde el cazador declaró, en presencia de abogado. Ahí narró por primera vez la versión que ayer repitió a La Vanguardia y que ahora los agentes deberán confirmar si coincide con lo visto sobre el terreno. Jesús tiene la conciencia tranquila y confía en que “esto se cierre cuando vean que actué en defensa propia”.

Sarousse tenía 21 años, hace más de una década que había fijado su residencia en la Ribagorza de Huesca y no consta que hubiese tenido descendencia en toda su vida.

Ayudas para las mascotas de personas desempleadas por la COVID-19

Aplaudimos esta noble idea del grupo veterinario AniCura. Se trata de un fondo social destinado a ayudar a las mascotas de las personas que se encuentre en situación de desempleo debido a la pandemia del Covid-19  👏👏

El grupo de hospitales, clínicas y centros veterinarios AniCura pone en marcha el ‘Fondo Social AniCura’. Una iniciativa diseñada para atender las necesidades veterinarias del colectivo vulnerable de las mascotas cuyos cuidadores se encuentran en situación de desempleo, ERTE o autónomos que se hayan visto obligados a cesar la actividad de su negocio. El fondo, que cuenta con una inversión inicial de 45.000€, cubrirá aquellos servicios de medicina veterinaria especializada hasta un máximo de 500€ por mascota como: cirugías, tratamientos oncológicos o pruebas diagnósticas como la tomografía computarizada (TAC) entre otras.

“En AniCura queremos apoyar a aquellas personas que estén pasando por un momento complicado a causa de los efectos económicos ocasionados por la COVID-19”, comenta Guillermo Ruiz, Country Manager de AniCura en España. “Las mascotas son un miembro más de nuestra familia y queremos ayudar a que puedan ser adecuadamente atendidas, evitando abandonos o eutanasias”, añade el máximo responsable de AniCura en España.

El ‘Fondo Social AniCura’ es una de las primeras iniciativas de estas características que se pone en marcha en España. Además de la creación del fondo social en España, el grupo veterinario ha invertido 100.000€ en programas de ayuda a las mascotas en Francia e Italia, países altamente afectados por la Covid-19. La compañía en España también ha realizado una donación de 6.000€ a Cruz Roja Española para ayudar a otros colectivos vulnerables.

¿Cómo aplicar al ‘Fondo Social AniCura’?

Las personas que quieran beneficiarse del ‘Fondo Social AniCura’ deben hacerlo desde el siguiente enlace[4]: www.anicura.es/fondo-social-anicura

·       Desempleados: las personas que hayan perdido su trabajo o se encuentren en situación de desempleo deben cumplimentar el formulario web y adjuntar documento acreditativo de la situación actual de desempleo[5].

·       Autónomos: los trabajadores por cuenta propia también pueden beneficiarse de esta iniciativa. Se debe rellenar el formulario web y adjuntar documento acreditativo del cese de la actividad.

·       ERTE: las personas que se encuentren afectadas por un Expediente de Regulación de Empleo Temporal deben rellenar el formulario y adjuntar documento acreditativo de esta situación emitido por las autoridades[6].

17 centros veterinarios AniCura preparados para ayudar

Los hospitales y clínicas veterinarias AniCura que se encargarán de ofrecer asistencia veterinaria a través del ‘Fondo Social AniCura’ son:

Andalucía:

·       AniCura Bahía de Málaga Referencia Veterinaria (Alhaurín de la Torre, Málaga)

·       AniCura Lepanto Referencia Veterinaria (Mairena del Aljarafe, Sevilla)

Asturias:

·       AniCura Asturpet Hospital Veterinario (Gijón, Asturias)

·       AniCura Buenavista Hospital Veterinario (Oviedo, Asturias)

Cataluña:

·       AniCura Vetamic Clínica Veterinaria (Cambrils, Tarragona)

·       AniCura Arvivet Hospital Veterinario (Terrassa, Barcelona)

·       AniCura Vet’s Avinguda Hospital Veterinario (Sabadell, Barcelona)

Comunidad de Madrid:

·       AniCura Velázquez Hospital Veterinario (Madrid)

Comunidad Valenciana:

·       AniCura Marina Alta Centro Veterinario (Denia, Alicante)

·       AniCura Marina Baixa Hospital Veterinario (Alfáz del Pí, Alicante)

·       AniCura Valencia Sur Hospital Veterinario (Silla, Valencia)

·       AniCura Aitana Hospital Veterinario (Mislata, Valencia)

·       AniCura Constitución Hospital Veterinario (Valencia)

Galicia:

·       AniCura Abros Hospital Veterinario (Pereiro de Aguiar, Ourense)

Islas Canarias:

·       AniCura Albea Hospital Veterinario (Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas)

Navarra:

·       AniCura San Fermín Hospital Veterinario (Mutilva Alta, Navarra)

País Vasco:

·       AniCura Uribe Kosta Clínica Veterinaria (Sopela, Bizkaia)

 

Sobre AniCura

AniCura es un grupo de hospitales y clínicas veterinarias especializadas en animales de compañía. AniCura se fundó en 2011 tras la primera fusión de hospitales veterinarios en la región nórdica, bajo la idea de compartir recursos y crear oportunidades para lograr una mejor atención veterinaria. En la actualidad, AniCura es un referente en materia de atención veterinaria especializada para los cuidadores de mascotas y los veterinarios de todo Europa.

AniCura ofrece una amplia gama de servicios veterinarios de alta calidad que cubren la atención médica preventiva y básica, diagnóstico avanzado, medicina interna, cuidados intensivos, cirugía y ortopedia. AniCura también ofrece servicios de rehabilitación, fisioterapia, asesoramiento dietético, así como productos de alimentación y complementos para el cuidado de las mascotas.

AniCura proporciona una atención veterinaria de alta calidad en los 300 establecimientos que existen alrededor de Europa, dando un servicio seguro y accesible tanto para el paciente como para su cuidador. Cada año, los 6.000 profesionales que forman parte de AniCura atienden a más de tres millones de pacientes. AniCura es un socio de confianza para la formación veterinaria y la referencia de casos complejos.

Desde 2018, AniCura forma parte de Mars Petcare, compañía familiar centrada en la medicina veterinaria.

La momia de un gato escaneada

¡Increible! Poder ver perfectamente al animal momificado sin dañar las telas milenarias que lo envuelven 😲

Fuente: abc.es
  • Una nueva técnica de escaneo 3D ha permitido «desenrollar» el pasado de un gato, un pájaro y una serpiente momificados hace más de 2.000 años

Vista recerada en 3D del gato momificado – Universidad de Swansea

En el antiguo Egipto no solo se embalsamaba a los muertos: es ampliamente conocido que se hacía lo mismo con sus mascotas o animales de referencia, para que ellos, en calidad de representación de los dioses, les ayudaran en el viaje hacia el otro lado. También se sacrificaban animales como ofrenda de los vivos a las deidades, que se vendían en las puertas de los templos. Se calcula que existen unas 70.000 momias animales de más de 2.000 años de antigüedad. Precisamente el tiempo es lo que más preocupa a la hora de estudiarlos, ya que muchos análisis requieren del contacto directo con los restos o dañar las telas de lino en las que fueron envueltos. Sin embargo, las nuevas tecnologías están proporcionando novedosas herramientas que permiten desvelar cada vez más datos sin dañar las momias.

En esta línea se encuentra un reciente estudio del Centro de Egipto de la Universidad de Swansea, junto con las universidades de Cardiff y Leicester. Publicada en « Scientific Reports», la investigación desvela cómo utilizando escaneos 3D de alta resolución han encontrado detalles sin precedentes sobre la vida y muerte de un gato, un pájaro y una serpiente momificados.

Un pequeño gato y una serpiente muerta a latigazos

Si bien ya se conocían las especies de las momias, gracias al escaneo micro CT de rayos X, que genera imágenes en 3D con una resolución 100 veces mayor que una tomografía computarizada médica, los restos de los animales se pudieron analizar con un detalle extraordinario, hasta sus huesos y dientes más pequeños.

Mandíbula inferior (mandíbula) y dientes del gatito momificado disecados digitalmente. Revela fracturas y primeros molares mandibulares no erupcionados (rojo) que indican que era un gatito en el momento de la muerte. – Universidad de Swansea

El equipo, utilizando equipos de micro CT -que se usan para obtener imágenes de estructuras internas de los materiales a microescala- en las instalaciones de Advanced Imaging of Materials (AIM) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Swansea, se descubrieron varias cosas. Por ejemplo, se halló que el felino era un gato de unos cinco meses, tal y como indicaban sus pequeños dientes y el hueso de la mandíbula no desarrollado; por otro lado, la separación de las vértebras indicaba que seguramente había sido estrangulado.

Por su parte, el ave seguramente fuese un cernícalo común, ave de presa en Egipto. Algunos estudios indican que estos animales eran criados en cautividad para ser empleados como aves de cetrería. En cuanto a la serpiente, se trata de una cobra egipcia juvenil momificada (Naja haje). La evidencia de daño renal mostró que probablemente estuvo privada de agua durante su vida, desarrollando una forma de gota. Según muestran las fracturas óseas de la serpiente, el animal murió a causa de unos latigazos, si bien después le sometieron un procedimiento de «apertura de boca» durante la momificación. «Si este extremo es cierto, demuestra la primera evidencia de un comportamiento ritual complejo aplicado a una serpiente», afirman los autores.

Restos de la cobra – Universidad de Swansea

Richard Johnston, de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Swansea, quien dirigió la investigación, afirma:

«Utilizando micro CT podemos realizar de forma eficaz una autopsia en estos animales, más de 2.000 años después de su muerte (…) Nuestro trabajo muestra cómo las herramientas pueden arrojar nueva luz sobre el pasado distante».

‘Stop finning’, la campaña para frenar la matanza de tiburones para extraer sus aletas

En España apenas las consumimos, sin embargo, somos una de las potencias en su exportación al mercado asiático 😔

Fuente: niusdiario.es

Imágenes de NIUS. Captura de tiburones en el puerto de Vigo (Galicia) y en el de Ondarroa (Vizcaya).NIUS, IMÁGENES CEDIDAS POR JUAN ANTONIO MORENO E ISAÍAS CRUZ

  • Toneladas de tiburones son capturados cada año para hacer sopa con sus aletas

  • España es el segundo país del mundo que más tiburones pesca y más aletas exporta al mercado asiático

  • Una iniciativa ciudadana quiere acabar con este comercio en Europa, países como Canadá ya lo han prohibido

Millones de tiburones son pescados cada año con el fin de utilizar sus aletas para preparar la popular sopa china de aleta de tiburón. “La matanza de estos escualos en los últimos 30 años ha sido tan bestial que algunas poblaciones de tiburones han quedado reducidas en un 99 % y más de un tercio de las especies de tiburón están en peligro de extinción”, confirma a NIUS Gádor Muntaner, oceanóloga experta en tiburones.

“Quizás en España lo de la sopa de aleta de tiburón nos suena como algo lejano y ajeno, lo que mucha gente no sabe es que que nuestro país es una de las principales potencias en exportación de ese supuesto manjar chino“,  añade. “Aquí se pescan toneladas de tiburones para luego vender sus aletas al mercado asiático”.

“Una práctica cruel”

Su carne no está valorada, pero sus aletas se venden a precios desorbitados, por eso muchas flotas que antes se dedicaban a pescar otras especies que ya no son tan abundantes en nuestras aguas (como el atún, por ejemplo) se han reconvertido a pescar tiburones”, explica Muntaner.

Se trata de una práctica antigua, que lleva realizándose décadas en todos los mares del mundo. “Como lo que siempre ha tenido valor es la aleta, los pescadores capturaban los tiburones, les cortaban vivos ese apéndice y los volvían a echar al mar, donde morían desangrados”, lamenta la científica marina.

En 2003 “esta práctica cruel”, conocida como finning, quedó prohibida en Europa, pero se siguió realizando de forma ilegal. Para evitarlo, en 2013, se amplió la prohibición obligando a los pescadores a llegar a puerto con el animal entero. “Fue un gran avance porque eso hizo que se mataran menos ejemplares”, apunta. “Pero no fue suficiente. La legislación europea sigue permitiendo el comercio de aletas a granel siempre que no se trate de las 12 especies protegidas en el convenio CITES (que prohíbe el comercio mundial de ciertas especies amenazadas), pero hecha la ley, hecha la trampa”, dice Muntaner.

“Cuando se comercia con todo el cuerpo del animal, la identificación de la especie es relativamente fácil, pero cuando se transportan solo las aletas, esta es muy difícil”, añade. “El problema está en que es complicado identificar por las aletas si el pez pertenecía a una especie en peligro de extinción o no, porque salvo algunas, como las del tiburón ballena o las del tiburón blanco que son inconfundibles, el resto de aletas son bastante similares”, aclara. “Además, los envíos suelen mezclar diferentes tipos de aletas, y para los ejemplares jóvenes es casi imposible la identificación”.

“Un mar con tiburones es un mar sano”

“Hay gente que me comenta que no le importa que se mate a los tiburones, que así se bañan más tranquilos”, cuenta Muntaner con tristeza. “Lo que ignoran es que con esta especie pasa algo parecido a lo que ocurre con las abejas. Sin abejas se acaba con el ser humano, sin tiburones un poco lo mismo“, recalca.

Y lo explica: “Sin tiburones el océano no sobrevive, porque el océano, como cualquier otro ecosistema tiene un equilibrio y tiene una pirámide en la que cada uno ocupa su papel y su lugar. Es la cadena trófica. Los tiburones están en la cúspide de esa cadena, y qué pasa si acabamos con ellos, pues que toda esa depredación que ejercen sobre otras especies dejaría de suceder y provocaría el sobrecrecimiento de tales especies, que necesitarían, a su vez, cantidades ingentes de alimento, comida que desaparecería… y así se desencadenaría un efecto en cascada de dimensiones desconocidas que acabaría con el océano tal y como lo conocemos“, asegura Muntaner.

“Un mar con tiburones es un mar sano, que existan es un indicador de la salud del océano”, insiste. “Se nos ha metido mucho miedo respecto a estos animales marinos, el cine ha hecho mucho daño, pero nada tiene que ver con la realidad. La gente tiene que entender el mensaje: “Sin tiburones el mar no sobrevive y sin mar no sobrevivimos nosotros“.

Quiere Muntaner mandar también un mensaje positivo. “Aún estamos a tiempo, pero hay que actuar ya, hay que dejar de matar tiburones y una forma de frenar esta locura es conseguir que no se comercialice la aleta de tiburón. Hay países, como Canadá, que ya lo han prohibido. Ahora hay que lograr que lo prohíba Europa”, subraya.

‘Stop finning’, una iniciativa ciudadana

Un grupo de ciudadanos de toda Europa se ha unido para pedir la prohibición del comercio de aletas de tiburón en la UE. “Se necesitan 1 millón de firmas en 1 año para que Bruselas estudie la propuesta”, aseguran desde Stop finning. “Para apoyar esta iniciativa solo hay que entrar aquí, en la página de la Unión Europea y firmar. “Solo es posible poner freno a este negocio a costa de los tiburones si Europa (España fundamentalmente) deja de exportar aletas de tiburón a Asia y no facilita el comercio a través de su territorio”, recalcan.

A esta campaña internacional se han sumando en los últimos días también rostros conocidos en nuestro país, como el de la periodista y presentadora del Tiempo en Telecinco, Laura Madrueño, o el del campeón del mundo de fotografía submarina, Rafael Fernández Caballero.

“Hay que conseguir que no desaparezcan de los mares”, dice la oceanóloga Gádor Muntaner. “En el mediterráneo casi ya no quedan grandes ejemplares. Se sabe que sigue habiendo, por datos de pesca y avistamientos muy puntuales, pero en un porcentaje muy pequeño”, apostilla.

Durante el confinamiento se han visto en nuestras costas tiburones peregrino, de 6 metros, una especie súper difícil de ver, muy poco común y muy bella, y cuya existencia podríamos aprovechar de otra forma, en vez de matarlos. Un solo individuo de esta especie, si lo mantenemos vivo en el mediterráneo y conseguimos que se vea regularmente puede generar una rentabilidad mucho más alta a través del turismo que si acabamos con él y lo vendemos hoy”, puntualiza.

“El problema del tiburón es que es muy sensible a la sobrepesca porque tarda mucho en reproducirse, no puede hacerlo hasta los 30 años (vive unos 73) y luego, además, tiene muy pocas crías, entre 2 y 15 cada dos años”, ilustra Muntaner. “Imagínate lo difícil que es sobrevivir 30 años sin que te pesquen o te contaminen”, comenta, “por eso se está diezmando la población en todos los mares”, lamenta “con la catástrofe medioambiental que supone”.

“Y para los que sigan creyendo que el tema no atañe a los españoles quiero recordar que aquí también nos comemos a los tiburones, no solo en Asia”, concluye Muntaner. “Lo que pasa es que como se les da el nombre local mucha gente no es consciente. Cada vez que comemos cazón, marrajo o tintorera estamos comiendo tiburón”.

 

Reconstrucción de la nariz y premaxila de un perro maltratado

Ocurrió en Valencia, en el hospital veterinario AniCura Valencia Sur atendieron de urgencia a un cachorro con graves heridas en la cara y el hocico.

  • El perro, mostraba mordeduras causadas por otros animales que le habían provocado graves heridas en la cara y hocico haciendo que perdiera la nariz. Se intervino al animal en tres ocasiones, hasta conseguir que pudiera comer y respirar con normalidad.

El Hospital Veterinario AniCura Valencia Sur ha realizado con éxito una reconstrucción maxilofacial a un perro abandonado que había aparecido días antes en Argamasilla de Calatrava (Ciudad Real). El animal, que llegó al hospital tras ser atendido de urgencia en la localidad manchega, mostraba mordeduras causadas por otros animales que le habían provocado graves heridas en la cara y hocico haciendo que perdiera la nariz. Tras varias intervenciones, se logró una reconstrucción total de la nariz permitiendo que Girasol, el paciente, pudiera recuperar su calidad de vida.

Girasol después de la operación

Girasol, un cachorro macho de raza cruzada, llegó al Hospital Veterinario AniCura Valencia Sur gracias a la asociación ArgAnimal que se puso en contacto con ellos tras rescatarlo en situación de abandono y pésimas condiciones.

“Tras una primera intervención llegó a nuestro hospital donde decidimos intervenirlo en tres fases: en la primera reconstruimos los tejidos blandos y el tabique nasal con una prótesis de silicona, y en las dos siguientes hicimos la reconstrucción de toda la parte de la maxila y los labios”, afirma Jorge Llinás, experto en cirugía maxilofacial y veterinario de AniCura Valencia Sur.

Con la primera operación,

“se consiguió que los tejidos blandos pudieran tapar el tabique nasal y en las dos siguientes se mejoró la funcionalidad con una mejor estética, dentro de que la prioridad siempre fue que el perro pudiera tener una buena calidad de vida, pudiendo comer y respirar sin problemas”, comenta Jorge Llinás, veterinario que fue el encargado de realizar la cirugía al can.

Tras un mes hospitalizado, Girasol recibió el alta y volvió a la asociación que lo había rescatado, donde tras una larga recuperación fue adoptado por una familia. En la actualidad, Girasol vive en Francia y lleva una vida feliz y completamente normal.

Otros casos de éxito de AniCura Valencia Sur Hospital Veterinario

El caso Girasol no fue la única reconstrucción maxilofacial que se ha llevado a cabo en el hospital Valencia Sur, existen otros casos como el de Apolo, un perro al que reconstruyeron la mandíbula partida con una prótesis. Otro caso reseñable es el de Sky, un perro que llegó a Valencia desde Alemania, al que se le realizó una cirugía maxilofacial para reconstruirle la mitad de la cara, que le había sido seccionada con un arma blanca.

También llegan casos que requieren otro tipo de cirugías, como es el caso de Lía, un cachorro de bichón maltés al que operaron del corazón, una cirugía muy complicada al tratarse de un perro de tan corta edad y tamaño. Se trata de un hospital referente en todo tipo de cirugías, que recibe unos 5.000 casos al año desde diferentes puntos de España y Europa.