Protestas de científicos y animalistas contra la granja de pulpos en Canarias

«Los pulpos son unos animales extremadamente inteligentes y sensibles», eso afirman los expertos. En Gran Bretaña están a punto de incluirlos en el Proyecto de Ley de Bienestar Animal como «seres sensibles»…. Difícil compatibilidad para una vida cautiva, en un tanque, sin estimulación. 😦

Fuente: informacion.es

Los pulpos son animales inteligentes y sensibles.

Científicos y conservacionistas han iniciado una cruzada contra la primera granja comercial de pulpos del mundo, que una empresa española abrirá en 2022 en Gran Canaria, con el objetivo de producir 3.000 millones de toneladas al año. El anuncio ha provocado una mezcla de consternación e indignación entre los científicos, que aseguran que los pulpos son animales extremadamente inteligentes y sensibles, capaces de sentir dolor y emociones similares a las humanas, por lo que, en su opinión, no deberían ser en ningún caso comercializados como alimentos. Los planes de la compañía han sido denunciados por un grupo internacional de investigadores como “ética y ecológicamente injustificados”.

Todas las pruebas realizadas a ejemplares de esta sorprendente especie han conseguido fascinar a los científicos. Los pulpos tienen conciencia de sí mismos, son capaces de resolver problemas complejos, aprenden de sus errores, juegan solo por diversión, elaboran estrategias de caza, gozan de una excelente memoria, tienen una enorme capacidad de aprendizaje y presentan rasgos estables de personalidad. Algunos ejemplares son traviesos, otros tranquilos, unos alegres, los hay gruñones, muchos tímidos, la mayoría solitarios y todos muy curiosos (signo de inteligencia).

Stacey Tonkin forma parte de un equipo de cinco encargados del acuario de Bristol, en Inglaterra, y asegura que simplemente con mirar a los ojos a un pulpo se percibe su gran inteligencia.

Ha habido ejemplares que han aprendido por sí solos a apagar las luces de una habitación lanzando agua; otros que son capaces de robar las trampas de los pescadores, y alguno que ha logrado regresar al mar tras escaparse de un acuario por una tubería de drenaje sin que sus cuidadores se dieran cuenta.

Los pulpos se reconocen en el espejo

Son capaces de caminar a dos patas, tanto en tierra como en el fondo del mar; de desenroscar frascos (desde dentro y desde fuera); de desmontar el sistema de filtración de un acuario; de transportar materiales para construir refugios; de preparar emboscadas a sus presas; de lanzar objetos como si fueran proyectiles contra sus depredadores; de navegar sin perderse a través de laberintos complejos, y de reconocerse en un espejo.

De ahí que los científicos lleven años reclamando que sean reconocidos legalmente como “seres sensibles”, una circunstancia que está a punto de hacerse realidad en Gran Bretaña, donde en breve se votará una enmienda en ese sentido al Proyecto de Ley de Bienestar Animal.

Los políticos británicos atienden así a una reclamación de un equipo de expertos que examinó más de 300 estudios científicos y concluyó que los pulpos, efectivamente, son “seres sensibles” y que hay “pruebas científicas sólidas” de que pueden experimentar placer, sentimientos complejos: emoción, alegría, dolor, angustia, depresión…

Los expertos sospechan (aún no han podido demostrarlo fehacientemente) que los pulpos sueñan, pues mientras duermen experimentan diferentes estados, uno análogo al REM de los humanos, y cambian de color, como si estuvieran reaccionando a algún tipo de ensoñación.

Los investigadores que se oponen al proyecto están “convencidos” de que la cría de pulpos con alto bienestar es “imposible” y animan al gobierno británico a considerar la posibilidad de “prohibir el pulpo de cultivo importado”.

Mientras tanto, el número de pulpos en estado salvaje está disminuyendo de forma notable y los precios están subiendo. Se estima que cada año se capturan 350.000 toneladas de pulpo, diez veces más que hace 60 años.

Una granja tierra adentro

Las quejas de los científicos y los conservacionistas se dirigen ahora hacia el plan de Nueva Pescanova, que abrirá dentro de unos meses una granja comercial de pulpos tierra adentro, cerca del puerto de Las Palmas de Gran Canaria.

La compañía se defiende de las críticas asegurando que con su planta evitará que se pesquen tantos pulpos silvestres. Pero este argumento no convence a los defensores de esta singular especie, que siguen reclamando conocer aspectos como el tamaño de los tanques, qué comida se les dará o cómo se los matará.

El grupo que impulsa la campaña contra la granja de pulpos lleva por nombre Compassion in World Farming (CIWF) y ha escrito a los gobiernos de varios países, incluido España, instándolos a prohibir este tipo de instalaciones.

Son animales asombrosos. Son solitarios y muy inteligentes. Así que ponerlos en tanques estériles sin estimulación cognitiva es malo para ellos”, resalta Elena Lara, directora de investigación de CIWF.

Los científicos animan a todo el mundo a ver el documental ganador del Oscar 2021, titulado ‘My Octopus Teacher’, titulado en España ‘Lo que el pulpo me enseñó’, para entender cómo son en realidad estos animales. La grabación relata en primera persona la insólita amistad que mantuvieron durante casi un año un pulpo hembra y el buceador sudafricano Craig Foster, y el impacto que tuvo en éste aquella relación.

Maestros en el arte del camuflaje

El documental, rodado en los bosques de algas del extremo sur de África, revela algunos de los ‘superpoderes’ de los pulpos, como su elevadísima capacidad de aprendizaje, su curiosidad y su maestría en el arte del camuflaje.

Los integrantes de CIWF lamentan que las leyes de la Unión Europea (UE) que se refieren al bienestar de los animales de granja solo se aplique a los vertebrados, criaturas que tienen columna vertebral, excluyendo de esta manera a los pulpos y otros cefalópodos. Además, según este colectivo, actualmente no existe un método científicamente validado para su “sacrificio humanitario”.

Tenemos un ejemplo de un organismo que ha evolucionado para tener una inteligencia comparable a la nuestra. Sus habilidades para resolver problemas, su alegría y su curiosidad son muy similares a las de los humanos. Así es potencialmente como se vería si alguna vez nos encontráramos con un extraterrestre inteligente de un planeta diferente. Son seres extremadamente complejos”, destaca Jakob Vinther, de la Universidad de Bristol.

Entre los argumentos de CIWF contra la planta de Nueva Pescanova figura el de que podría aumentar la presión sobre las poblaciones de peces silvestres, ya que los pulpos son carnívoros y necesitan comer de dos a tres veces su propio peso en alimentos para sobrevivir. “pulpo de cultivo podría alimentarse con productos pesqueros de poblaciones ya sobrepescadas”, alertan los científicos.

La doctora Lara muestra su preocupación por aquellos consumidores que quieren hacer lo correcto puedan pensar que comer pulpo de granja es mejor que capturado en la naturaleza. “No es más ético en absoluto: el animal va a sufrir toda su vida”, lamenta. Significará “sólo que los consumidores ricos pagarán más por un pulpo silvestre cada vez más escaso”, añade Jennifer Jacquet, de la Universidad de Nueva York.

Capaces de reconocer a personas

Entre los aspectos más sorprendentes de los pulpos, además de los ya citados anteriormente, figuran que tienen tres corazones, sangre azul, nueve cerebros (o un cerebro múltiple), ocho brazos capaces de “pensar” por sí mismos de forma independiente y dos mil ventosas con las que pueden palpar, oler, degustar y usar herramientas. Cambian de forma y de color a voluntad.

Más: los pulpos son capaces de reconocer a personas (a un ejemplar de un acuario neozelandés le ‘caía mal’ un miembro del personal y le lanzaba agua a la nuca cada vez que lo veía). Juegan con sus congéneres, con ejemplares de otras especies, e incluso con objetos como frascos o piedras. Y pueden transformar la forma de su cuerpo casi sin límite, por ejemplo, para pasar por un agujero del tamaño de su globo ocular.

Los partidarios de la granja de pulpos esgrimen que se ha demostrado que también los cerdos, por ejemplo, son inteligentes, pese a lo cual se siguen matando millones de ejemplares al año para elaborar productos para la alimentación humana. Así que se preguntan: ¿Cuál es la diferencia entre un cerdo de granja industrial y un pulpo de granja industrial?

La respuesta de los conservacionistas es que la sensibilidad de muchos animales de granja, como los cerdos, no se conocía cuando se establecieron los sistemas intensivos, y defienden que los errores del pasado no deberían repetirse. Además, a diferencia de otras especies, “prohibir el cultivo de pulpos no dejaría a los humanos sin lo suficiente para comer”, subraya Jacquet.

Manifestaciones “No A la Caza”  Más de 40 ciudades salen a la calle para pedir la protección de los perros usados en caza

Un año más, la Plataforma NAC convoca el próximo domingo 6 de febrero manifestaciones en toda España para pedir, entre otras cuestiones, que no se excluya a los perros de caza en la nueva Ley de Bienestar Animal.

Fuente: Plataforma NAC

Más de 40 ciudades salen a la calle para pedir la protección de los perros usados en caza y el final de esta actividad
· El domingo 6 de febrero se celebra la onceava convocatoria de NAC, la plataforma compuesta por más de 200 asociaciones que reclaman el fin de la caza y la explotación de perros con este fin. 
· Las manifestaciones de este año se centran en exigir la entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal prometida por el Gobierno y que los perros usados en la caza no sean excluidos de la protección de la Ley.
· Con el fin de la temporada de caza, es cuando las protectoras registran más abandonos de perros como los galgos o los podencos por parte de los cazadores y los animales salvajes masacrados se cuentan por millones.
La Plataforma NAC -compuesta por más de 200 organizaciones- convoca por onceava ocasión una manifestación coincidiendo con el fin de la temporada de caza para denunciar el uso que se hace de los perros y exigir el fin de esta actividad. Una convocatoria que llegará a más de 40 ciudades en España y a tres en fuera de nuestras fronteras, donde se mostrará el creciente rechazo de la sociedad a la caza, que cada año acumula más víctimas mortales, tanto de animales salvajes, como de perros como de personas. Los accidentes con personas vinculadas o no a las cacerías, la situación en la que viven los perros para uso cinegético, los miles de animales masacrados por un supuesto deporte y la incompatibilidad de esta actividad con otras en el campo como el senderismo o el ciclismo son solo algunos de los argumentos que animalistas, ecologistas y personas del ámbito civil muestran para pedir el fin de la caza.
 
Este año, además, con el horizonte de la prometida Ley de Bienestar Animal, que pretende blindar los derechos más mínimos de los animales domésticos: derechos a la vida, a mantener sus condiciones vitales dignas y a no ser considerados objetosUnos mínimos que desde el sector cinegético se niegan a cumplir y presionan para que los perros usados en la caza sean excluidos de esta consideración. “Pedimos la prohibición de la caza con perros y que se apruebe con extrema urgencia la Ley de bienestar animal para que por fin todos los perros tengan sus derechos y protección, para que la ley impida la cría masiva, el abandono, la venta y explotación salvaje de estos animales y en particular los perros de caza”, explica David Rubio, portavoz de NAC. “Una ley -continúa- necesaria y ansiada por la mayoría de la sociedad española que cada vez más está en contra del maltrato animal”.
Un reciente estudio de la Fundación BBVA visibiliza que la mayoría de los españoles y españolas (nueve de cada diez encuestados) cree que los animales sienten dolor, sienten miedo y tienen emociones similares a la de los humanos. Algo que evidencia un amplio respaldo en dejar de considerar ‘cosas’ a los animales y que muestra, además, un amplio rechazo a la caza deportiva (con una media de 1,7 de apoyo sobre diez).
Febrero, el peor mes para los perros
Febrero es un mes especialmente crítico y señalado por coincidir con el fin de la temporada de caza con galgo. Según las protectoras, alrededor de 50.000 galgos son ‘descartados’ cada año. A esta cifra habría que añadir otras razas utilizadas también para la caza como los podencos, setters, pointers, etc. Según la Fundación Affinity, en 2019 se rescataron por las protectoras 183.100 perros, siendo el 70% de ellos perros de caza según las propias protectoras. En total, más de 128.000 perros procedentes de caza son abandonados cada año.
 
Las razones para su descarte son muchas: por no ser ‘válidos’, ser lentos, cachorros indeseados, por no tener las cualidades requeridas, ser viejos o simplemente por no ‘servir’ para cazar. Para evitar esta situación de sufrimiento, la plataforma NAC reivindica la creación de una ley estatal de protección animal que proteja a esos animales actualmente desprotegidos por ser considerados animales de trabajo, meras herramientas sin derechos ni protección.
 
Por todo ello, NAC convoca manifestaciones el próximo 6 de febrero en más de 40 ciudades españolas (puede consultarse el listado actualizado en la web) y que suma apoyos internacionales en Colonia (Alemania), Bolonia (Italia) y en Perpiñán (Francia). En esta edición, la autoría del cartel es firmada por el artista animalista Luiso García y contará con la presencia en la manifestación de Madrid de la periodista Ruth Toledano y el comisario de arte y escritor Rafael Doctor, que leerán un escrito.
 
Sobre NAC
 
La Plataforma NAC (No a la caza) es la unión de más de 200 protectoras, asociaciones y partidos políticos unidos para pedir el fin de esta actividad. A la convocatoria de este año ya se han unido 39 ciudades Españolas y 3 extranjeras aunque se espera que se sumen más. El objetivo será visibilizar y denunciar las negativas consecuencias de la caza como el maltrato que conlleva para los galgos, podencos y otras razas de perros.
 
Desde NAC, se lucha contra la caza en todas sus modalidades y tenemos el objetivo inmediato acabar con la caza con galgos y otras razas. Para ello, organizamos desde 2011 una manifestación cada febrero que ya ha alcanzado una escala internacional. Además, llevamos a cabo y colaboramos en todo tipo de eventos enfocados a la sensibilización ciudadana sobre todo tipo de explotación y maltrato animal en su sentido más amplio. Somos una asociación apartidista, aconfesional y antiespecista sin ánimo de lucro.

Jane Goodall se implica en la polémica de las macrogranjas en España

Llevamos semanas hablando de macrogranjas por los comentarios del ministro de consumo español, Alberto Garzón, en una entrevista en el diario británico The Guardian.

Jane Goodall, la respetable primatóloga, no solo se suma a la polémica, además invita a España a liderar, nada más y nada menos, que la prohibición de este tipo de ganadería. 🙌

No te pierdas su mensaje ⬇️⬇️⬇️

Fuente: eldiario.es

La etóloga pionera en el estudio de los chimpancés salvajes, Jane Goodall, ha entrado en la polémica que hay actualmente en España sobre las macrogranjas tras las diversas interpretaciones de unas palabras del ministro de Consumo, Alberto Garzón, en el diario británico The Guardian. «He leído que hay un debate en España, como de hecho en muchos países del mundo, sobre el impacto de la ganadería intensiva sobre el medio ambiente, la biodiversidad y el cambio climático», dice la Mensajera de la paz de la ONU y Premio Príncipe de Asturias, que asegura que cuando conoció por primera vez algunos datos sobre ganadería industrial se quedó en «shock»: «Yo había crecido en un mundo donde los animales de granja pastaban, retozaban o cacareaban afuera. Entonces miré la carne que había en mi plato y pensé ‘esto representa el Miedo, el Dolor y la Muerte de cada animal’. Así me hice vegetariana y, tras enterarme del cruel confinamiento de las vacas lecheras y las gallinas ponedoras, ahora soy mayoritariamente vegana».

Por eso ahora celebra que cada vez haya más «científicos, asociaciones, ciudadanos y políticos responsables que advierten sobre los peligros de este tipo de ganadería» y lanza un órdago a España: «Quizá España podría asumir un papel de liderazgo en la prohibición de las granjas industriales y crear campañas para educar a toda la ciudadanía para que comprendan su impacto negativo en el medio ambiente, la salud humana, la economía y el bienestar de miles de millones de animales sensibles, cada uno de los cuales es un individuo con una personalidad y sentimientos similares a los de nuestras mascotas, nuestros queridos perros y gatos«.

Jane Goodall con Pola, un pequeño chimpancé de 14 meses al que adoptó simbolicamente en el zoo de Budapest (Hungría) el 20/12/2004
(AP Photo / Bela Szandelszky)

Goodall ha compartido estas reflexiones explicando también qué implica la ganadería industrial. En primer lugar, habla de las amenazas al medio ambiente. «Los miles de millones de animales de las granjas industriales deben ser alimentados. Grandes extensiones se deforestan para cultivar cereales para pienso, una enorme cantidad de combustibles fósiles se utiliza para transportar el grano a los animales, los animales al matadero, y la carne a la mesa, lo que contribuye a mayores emisiones de C02. Se necesita mucha agua para transformar la proteína vegetal en animal. Los animales producen grandes cantidades de metano, un gas de efecto invernadero, durante la digestión. El uso de pesticidas químicos, herbicidas y fertilizantes artificiales en las tierras de cultivo tiene un efecto adverso grave sobre la biodiversidad. Los purines animales almacenados en balsas a cielo abierto emiten gases nocivos, incluido el amoníaco, y hay vertidos que contaminan la tierra y el agua. De hecho, este sigue siendo un problema importante en España, uno de los principales productores de carne de cerdo del mundo».

La experta habla también a las amenazas a la salud humana. «Nuestra falta de respeto hacia los animales ha llevado también al tráfico de fauna salvaje: los animales se venden y confinan a menudo en condiciones antihigiénicas en los mercados de vida silvestre donde un patógeno puede saltar de un animal a un humano; si se une a una célula del cuerpo humano, puede producirse una nueva enfermedad zoonótica. Es casi seguro que la Covid-19 comenzó en un mercado de vida silvestre chino. Pero muchas enfermedades zoonóticas también se originan en granjas industriales donde se hacinan los animales», asegura.

Por otro lado, » las grandes granjas industriales desplazan a las pequeñas granjas que realizan ganadería extensiva, y debido a que gran parte de las empresas están automatizadas y las empresas compiten para producir alimentos baratos utilizando pocos trabajadores mal pagados». Y, por último, se refiere también al bienestar de los animales: «El Parlamento español acaba de aprobar una ley que reconoce que los animales domésticos como perros o gatos son seres sintientes, pero esto es cierto también para otros animales, como cerdos, vacas o aves explotadas, o toros todavía torturados en ciertos “espectáculos” tradicionales. La magnitud de su sufrimiento es casi inimaginable… miles de millones de animales incapaces de expresar su comportamiento natural o de escapar del cruel destino que se les impone».

«El momento de actuar es ahora», concluye Goodall.

Alrededor de 50.000 perros y gatos llegarán estas navidades a los hogares con niños en forma de regalo de Navidad

La pandemia de la Covid-19 ha incrementado el deseo de convivir con una mascota en casa. Y aunque la idea se piense con la mejor de las intenciones, hay que ser muy conscientes de las responsabilidades que adquirimos, con suerte, durante los próximos 10/15 años.

La Fundación Affinity nos traduce la idea en números y nos invita a reflexionar sobre ello. No os perdáis este interesante estudio. ⬇️⬇️⬇️

Fuente: Fundación Affinity

Estas navidades los animales de compañía volverán a ser los protagonistas de miles de cartas para Papá Noel y los Reyes Magos, y muchos niños y adolescentes verán su deseo cumplido. Según los resultados de la encuesta “Yo no soy un juguete” que cada año realiza la Fundación Affinity sobre tenencia responsable en Navidad, alrededor de 50.000 perros y gatos podrían llegar estas fiestas a los hogares con niños en forma de regalo. En total, el informe estima que estas navidades se regalarán cerca de 160.000 perros y gatos en España. El 27% en familias con hijos, el 17% a un amigo, el 15% a la pareja y el 11% a los padres.

#NoSonUnJuguete

El problema de regalar un animal de compañía aparece cuando la persona que recibirá el animal no ha meditado de forma concienzuda esta decisión. El perro o el gato formará parte de su vida durante un largo periodo de tiempo, que suele superar los diez años, e implica una serie de responsabilidades y compromisos que la persona o familia deben adoptar. Según el estudio de la Fundación, el 82% de las personas que pueden recibir un animal de compañía como regalo no lo han pedido expresamente ni han formado parte del proceso de reflexión y elección del animal. Además, para el 28% sería la primera vez que conviviese con un perro o un gato.

Estas cifras nos ponen en alerta. Un animal de compañía no es un juguete, es un compañero de vida.  Muchos son los beneficios de convivir con un perro o un gato, pero también es una gran responsabilidad. Una responsabilidad que, con suerte, nos acompañará durante más de 10 años. Por ello es muy importante que antes de incorporar un animal a la familia todos los miembros lo hayan meditado bien y hayan aceptado este compromiso. De lo contrario, es probable que alguno de estos regalos se convierta el día de mañana en un caso de abandono”, alerta Laura Rodriguez, responsable de comunicación de la Fundación Affinity.  

Un animal no es un juguete

Animales de compañía: compañeros para los más pequeños

El principal motivo de regalar un perro o un gato a niños y adolescentes es la percepción de que su compañía y la responsabilidad que suponen enriquecerán y mejorarán su desarrollo como persona (45%). Además, el 26% también cree que se convertiría en un gran apoyo emocional.

“Hay muchos motivos que pueden llevar a los padres a regalar un animal para sus hijos: los beneficios de esa convivencia son múltiples y se han visto reforzados durante la pandemia donde nuestros perros y gatos han tenido un papel relevante como fuente de apoyo emocional”, asegura Laura Rodriguez.

Entre los motivos que están llevando a estas familias a incorporar un animal de compañía por Navidad también llama la atención que un 16% lo haga también con la esperanza de que sus hijos pasen más tiempo al aire libre y otro 14% para que dejen de jugar o pasar tanto tiempo delante de una pantalla.

El 42% de los encuestados considera que los cuidados del animal serían responsabilidad de sus hijos. Este es un error muy frecuente: considerar que el perro o el gato será responsabilidad de los hijos, aunque efectivamente sean ellos quien lo han pedido. Podemos pedir un cierto grado de compromiso a los niños, dependiendo de su edad y madurez, pero sabiendo que la responsabilidad última con el animal estará siempre a cargo del adulto”, alerta Laura Rodriguez.

El 63% de las personas que tienen previsto regalar un animal de compañía estas fiestas se decantarán por un perro, mientras que el 37% restante escogerá un gato. Además, los datos apuntan a que la población cada vez está más concienciada sobre la importancia de adoptar y dar una segunda oportunidad a los miles de animales que están actualmente en las protectoras. Según indica el estudio de Fundación Affinity, el 56% de los perros y gatos que se pueden llegar a regalar estas navidades serán adoptados en una protectora y el 16% lo adoptaría directamente de un particular. Aunque un 23,5% todavía no lo tiene claro, solo un 5% afirma que lo compraría.

La Covid-19 influye en la decisión de regalar un animal de compañía

Otro de los datos que llaman la atención es que la pandemia originada por la Covid-19 y sus efectos han influido en el 67% de los españoles que tienen la intención de regalar un animal de compañía durante estas fiestas. Especialmente ha influenciado en familias con hijos y en personas que antes ya habían convivido con un animal. La incertidumbre ante los nuevos rebrotes, combatir la soledad y sentirse más acompañado en casa, dar apoyo emocional a los más jóvenes, etc. son algunas de las cuestiones que se intentarían mejorar con la llegada de un animal de compañía.

Tenencia responsable, el mejor antídoto contra el abandono animal

El abandono de perros y gatos sigue siendo el principal problema de bienestar animal de nuestro país. Según el estudio “Él Nunca lo Haría” de Fundación Affinity, en 2020 las protectoras españolas recogieron alrededor de 286.000 perros y gatos.

Los problemas económicos, provocados en muchos casos por la crisis de la Covid-19; el nacimiento de camadas no deseadas y los problemas de comportamiento del animal representan los tres principales motivos de abandono en nuestro país.

Consejos para la tenencia responsable

Fundación Affinity ofrece una serie de consejos para concienciar de la tenencia responsable de animales de compañía, especialmente en estas fechas:

  1. Compromiso. Es importante tener en cuenta que la convivencia con un animal de compañía será duradera. La vida media de un perro es de 12 años y la de un gato de 15.
  • Decisión y reflexión: Ante una decisión tan importante, debe mantenerse una actitud serena y no dejarse llevar por un impulso emocional. Hay que valorar todos los aspectos que comportará incorporar un nuevo miembro a la familia.
  • Aprendizaje e Información: Tomar consciencia de las necesidades que tiene el animal y las expectativas que tenemos nosotros. Hay que informarse de qué necesitará (cuidados, afecto, actividad…) y entender las obligaciones que se van a adquirir.
  • Adopción antes que compra: Todos merecemos una segunda oportunidad. Antes de comprar, valora acudir a un refugio de animales y darle una nueva vida a un perro o gato que lo necesite.

La fauna silvestre de La Palma se resiste a abandonar su hogar amenazado por el volcán

Todos estamos con el corazón encogido estos días (meses ya…) siguiendo la evolución del volcán y la afectación negativa para toda su población. Personas y animales sufren en primera persona la irrupción de la lava en su territorio vital. Los humanos pueden desplazarse a otros lugares pero la fauna silvestre, pese a la precariedad tras la lava, se resiste a abandonar su territorio.

Fuente: eldia.es

Huellas de perro en la ceniza volcánica de La Palma.

El apego de los animales a su territorio es mucho más fuerte que su instinto de supervivencia ante el peligro que representa el volcán.

Por mucho que suba la temperatura, tiemble la tierra, el aire se haga irrespirable, la ceniza cubra la tierra y la vegetación prácticamente desaparezca la fauna silvestre aguanta y se resiste a abandonar su hábitat, su territorio, aunque éste lo haya transformado radicalmente un volcán en erupción, como sucede en La Palma desde el 19 de septiembre.

Esto lo ha podido comprobar sobre el terreno el biólogo del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA) Manuel Nogales, quien viene realizando un seguimiento del impacto en la biodiversidad de la erupción volcánica en Cumbre Vieja y que «día a día», confiesa a Efe, se lleva «sorpresas de lo más interesantes».

Pero lo que más le sorprende es la «tremenda capacidad de resistencia» de los animales. «Llevamos dos meses de erupción y aún siguen allí. Cuando ves el panorama, con pinos que solo conservan la madera de tea, porque el resto ha quedado arrasado, incluso la corteza… parece un cementerio de pinos, pero los animales siguen allí: cernícalos, cuervos, palomas…»

Huellas de Paloma bravía en las cenizas volcánicas de La Palma

«¿Qué tiene que pasar para que desaparezcan? Solo se me ocurre bomba nuclear», especula Nogales. Hace hincapié en que, sobre todo, las aves no se han movido de su territorio hasta que no les ha quedado más remedio, prácticamente cuando «les estaban cayendo encima las primeras piedras del avance de las coladas».

«Es increíble lo fieles que son a su territorio», abunda Nogales, aunque «si lo piensas fríamente» hay explicación: «tienen localizadas sus fuentes de alimentación, dónde pueden reproducirse, dónde refugiarse, cuáles son sus congéneres, sus vecinos…»

Aún hoy hay aves de gran tamaño que siguen volando muy cerca del cono, o incluso lo sobrevuelan cuando el tiro no es muy fuerte, pese a la gran cantidad de piroclastos y ceniza que les cae encima, y «no sabemos realmente para qué. No hay nada que les alimente ni les pueda interesar», indica Nogales. Quizá lo hagan, añade, para aprovechar las corrientes térmicas y ahorrar energía para subir a cotas altas desde donde divisar el territorio en busca de posibles presas.PUBLICIDAD

Huellas en la ceniza

Además de la observación directa, los biólogos saben de la presencia de animales cerca del volcán por las huellas que dejan sobre la ceniza. Han identificado gracias a un trabajo «un poco detectivesco» huellas de insectos, lagartos, conejos, gatos, cuervos, aves de pequeño tamaño y hasta garzas reales.

El biólogo del IPNA, entidad dependiente del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), señala que la incidencia de la erupción está siendo dispar en función de los diferentes grupos zoológicos. La comunidad de insectos «se ha reducido bastante» porque la vegetación de la que depende también ha sufrido notablemente y eso acaba repercutiendo en los animales que se alimentan de ellos: lagartos, aves insectívoras y también omnívoras. Afecta a toda la red trófica.

Huellas de gato en las cenizas volcánicas.

Entre los animales vertebrados, los lagartos son los peor parados. Sin tener datos cerrados, Nogales indica que si, por ejemplo, en una hectárea antes de la erupción había cien ejemplares, ahora puede haber cinco o seis. Y los que hay están «muy afectados». De hecho, los biólogos que trabajan en el terreno han llegado a coger ejemplares con la mano, lo que en condiciones normales es «dificilísimo». Las aves «han escapado mejor» porque tienen más capacidad de movimiento.

Por ejemplo, los biólogos han constatado que una pareja de currucas tomilleras que vivían cerca de la primera fajana se desplazaron unos 200 metros y luego se tuvieron que volver a mover con la nueva llegada de lava al mar. «Eso es lo que tiene este volcán, que cada día cambia, es muy variable. Te acuestas con un volcán en la cabeza y al día siguiente te encuentras otro: la estructura del cráter, el delta, por donde discurre la lava…», y eso acaba afectando en la biodiversidad, subraya Nogales.

Aunque también entre la comunidad animal hay quien encuentra oportunidades en una situación crisis, como las gaviotas amarillas que grabó días atrás alimentándose a escasos metros de la nueva fajana de los peces y crustáceos muertos por la entrada de la lava al mar y por las cenizas.

La fauna local se adapta a la nueva isla baja creada por el volcán de La Palma sobre la Playa de Los Guirres

Al poco de comenzar la erupción en Cumbre Vieja, un equipo del IPNA estableció 32 estaciones de muestreo en las inmediaciones del volcán. Hoy solo quedan seis, aquellas que no han arrasado las coladas. Los datos de flora y fauna recabados de las estaciones restantes «ya son históricos», y estos permitirán predecir, al contrastarlos con los de las coladas de erupciones anteriores en la misma dorsal de Cumbre Vieja, «cuántos años pueden pasar hasta que las primeras plantas y aves colonicen la zona afectada y la biodiversidad vuelva a ser como antes de la erupción».

Manuel Nogales indica que esta zona del Valle de Aridane no es un lugar «tremendamente biodiverso», pues en general todo el sur de La Palma es un territorio «muy sometido» a erupciones volcánicas. «La biodiversidad que va asentando es reseteada continuamente», en contraste a lo que sucede en el norte de La Palma, en donde «la neocivilización, que lleva cientos, a veces miles de años», está más madura.

¿Qué especies volverán antes a las zonas arrasadas por las coladas?

Manuel Nogales cree que primero serán microorganismos y luego estructuras de líquenes. Tiene la impresión de que en las coladas del lado sur, donde hay una mayor acumulación de cenizas, son a priori zonas que pueden ser colonizadas en un periodo de tiempo «relativamente corto» por vinagreras, verodes o tabaibas. En este punto advierte de que habrá que prestar «especial atención» y «tener a raya» a especies invasoras como el rabo de gato, especialmente «agresiva» en terrenos removidos.

En cuanto a la vegetación que ha sobrevivido al volcán, indica que el pinar es el que más ha sufrido, con un amarillamiento de las acículas (hoja de las coníferas) e incluso algún episodio de lluvia ácida «muy local», en el que las hojas adquieren un color rojizo intenso mientras la base se mantiene verde. Otras especies vegetales también han sufrido, como las tabaibas, cuyas hojas han quedado «taladradas» por piroclastos que caen desde alturas de miles de metros.